Panorama Nacional. -Ricardo Nieves aseguró que la corrupción en el país es de una magnitud gigantesca, al punto de haberse institucionalizado. La comparó con un cáncer que ha invadido las altas esferas de poder y agregó que la mayor escuela de esta descomposición se encuentra en los ayuntamientos.
Nieves ejemplificó la situación de un ciudadano que desea abrir una empresa en un lugar determinado, con todos los documentos en regla, permisos y autorizaciones en mano. Sin embargo, se encuentra con una barrera formada por regidores, quienes, bajo la bandera de la corrupción, utilizan la extorsión o le piden desistir de sus aspiraciones empresariales, aun teniendo sus credenciales.
«Los regidores son un grupo de asaltantes y delincuentes, de cuneta, de cloaca. Un 98% son rastreros. El que no sea delincuente y ladrón no debería sentirse ofendido; esto va para la mayoría, que no sirve. Es un grupo de delincuentes de todos los partidos que se asocian, y los que no participan en la mafia, se hacen de la vista gorda, se callan para recibir su parte», agregó.
Asimismo, Ricardo Nieves afirmó que los regidores son una «asociación delincuencial que no sirve para nada», aunque reconoció que existen alcaldes honestos en su labor hacia la comunidad, quienes rechazan cualquier negocio o componenda corrupta, ya que la seriedad es su carta de presentación.
El también abogado aseveró que la sala capitular del Consejo de Regidores es un «consejo de atracadores», porque las comunidades «no tienen sosiego con esos ladrones» y son «una basura política» en su gran mayoría: «Basura de la peor, con sus excrementos en su gran mayoría; es una descomposición que se ha acumulado con los años, y no hay manera de cambiar eso», dijo.
«Usted quiere poner una bomba de combustible, cumple con todos los requisitos, y luego vienen ellos: ‘Bueno, hay que entenderse con nosotros’, como si fueran auténticos delincuentes de esos que andan atracando con armas ilegales», añadió.
Además, expresó que este mal afecta a todos los partidos políticos del país: «Cuando uno va a pedir, la gente decente llama a un regidor y cree que no es bandido, que es serio ese regidor o regidora. ¿Qué pasa? No puedo ponerme en contra de ellos, después no me dejan pasar nada, se convierten en mis enemigos».
Igualmente, enunció que «el que no es bandido o delincuente por acción, lo es por omisión», porque en su accionar, los regidores se interponen ante el ciudadano que aspira a tener su propio negocio: «Un letrero que usted quiere poner en su negocio, y de inmediato van y le dicen que tienen que llegar a un acuerdo, porque están entorpeciendo la ciudad, ensuciando las calles, es basura visual».
En este tenor, Nieves recalcó que el país necesita un gobierno con mano dura que diga: «Me opongo a eso; usted tiene derecho; esos ladrones no deben cobrarle», pero lamentó que, ante la corrupción, prefieren quedarse callados.