Panorama Internacional. Virginia McCullough, una mujer de 36 años, asesinó a sus padres John y Lois McCullough y ocultó los cadáveres envolviéndolos en plástico y bloques de mampostería, en su casa ubicada en el suburbio de Chelmsford, Inglaterra.
Durante cuatro años, la vivienda albergó el secreto de los cuerpos momificados, mientras Virginia simulaba una vida familiar normal.
El doble homicidio ocurrió en junio de 2019, pero no fue hasta septiembre de 2023 que las autoridades descubrieron la verdad.
Según un medio local, todo salió a la luz cuando el consultorio médico de la familia McCullough sospechó al notar la ausencia reiterada de que John McCullough a sus controles médicos.
Las autoridades iniciaron una investigación que culminó en el descubrimiento de los cuerpos de John y Lois McCullough, quienes habían sido asesinados por su propia hija entre el 17 y el 20 de junio de 2019.
De acuerdo a los reportes, John fue envenenado con pastillas somníferas y Lois fue golpeada con un martillo y apuñalada cuando estaba cama.
Tras el homicidio, Virginia decidió esconder los cuerpos dentro de la casa: el de su mamá en un placard doble, y el de John en un improvisado mausoleo.
La mujer se mantuvo escribiendo mensajes de texto desde los celulares de sus padres, enviando tarjetas festivas y regalos, y mintiendo sobre supuestos viajes para ocultar los asesinatos.
El impacto de la pandemia de COVID-19 le facilitó continuar con este engaño, por las restricciones y el aislamiento de la época.
Tras ser detenida, la policía publicó grabaciones donde Virginia expresó: “Sabía que esto sucedería eventualmente. Es apropiado que cumpla mi castigo”.
Louise Hopkins, hermana de la autora del crimen, reveló que el hecho provocó profundos efectos psicológicos en su vida. Explicó que decidió perdonar a su hermana, sin embargo, dejó claro que no mantendrá contacto con ella en prisión.