Panorama Internacionales. El empresario Víctor Manuel Benítez Lazo fue sentenciado a 25 años de prisión por el asesinato del esposo de su pareja sentimental en San Miguel. De acuerdo con la investigación, el hecho sucedió el 7 de junio de 2025 y estuvo vinculado a una relación extramarital entre Benítez Lazo y Rubidia de los Ángeles Castro Zúniga, quien también recibió condena.
Según el expediente, Castro Zúniga se había casado con la víctima el 29 de marzo de 2025. El día del crimen, llevó a su esposo a una zona rural del cantón El Pilón y Loma Larga, en La Unión, donde se encontró con Benítez Lazo. Ambos le dispararon en la cabeza. Al notar que el hombre aún estaba con vida, lo asfixiaron y luego lo enterraron en una fosa dentro de un negocio de Benítez Lazo, cerca del puente Luis de Moscos, en San Miguel.
La desaparición fue reportada por la propia esposa el 10 de junio de 2025. Un mes después, Castro Zúniga reconoció los hechos en un proceso abreviado y fue condenada a 25 años de cárcel por desaparición de personas y homicidio agravado.
Por su parte, Benítez Lazo, dueño de una empresa de repuestos, fue declarado culpable de homicidio simple por el Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel. El proceso judicial estableció su participación junto a Castro Zúniga y el intento de ocultar el crimen tras los hechos.
31 integrantes de la clica Perulas Locos Salvatruchos deberán permanecer 45 años en prisión, según la sentencia emitida por el Tribunal Primero contra el Crimen Organizado de San Miguel. La Fiscalía General de la República detalló que los delitos se cometieron en los distritos de San Carlos y San Francisco Gotera, en Morazán.
El grupo, capturado durante el régimen de excepción, estaba compuesto por un corredor de clica, cinco homeboys, dos chequeos, tres observadores, siete paros y trece colaboradores. Las sentencias más severas, de 45 años de cárcel, se impusieron a quienes ocupaban los cargos más altos dentro de la organización. Entre ellos figuran Elvin Oswaldo Gómez López (alias clandestino), así como los homeboys Melquides de Jesús Hernández García (alias viejo melco), Óscar René Gómez López (alias trucha), Víctor Manuel Hernández Alfaro (alias chimbolo), Rosario Dimas Pereira (alias chayo diablo) y José Ronaldo Mejía Rivas (alias yarula).
El resto de los miembros, según su función y grado de implicación, recibió penas de 25 y 30 años de prisión. Entre estos se encuentran colaboradores y observadores cuya participación, aunque menor en jerarquía, también fue sancionada por su contribución a las actividades delictivas de la banda.
La decisión del tribunal se basó en pruebas sobre la pertenencia y permanencia de los procesados en la estructura criminal. Las detenciones se realizaron durante el régimen de excepción, lo que permitió a las autoridades ejecutar operativos en los distritos de San Carlos y San Francisco Gotera, en Morazán.