Panorama Nacional. Datos facilitados por Fundación Mapfre indican que desde 2016 hasta 2025, 29,924 personas han perdido la vida en accidentes de tránsito en territorio dominicano. Esta cifra sitúa a la República Dominicana como el quinto país con mayor tasa de siniestros viales en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta cifra muestra “un reto de país enorme” y que la seguridad vial constituye una de las líneas estratégicas de trabajo de la fundación en la región.
La directora general de Fundación Mapfre, fundación vinculada a la aseguradora Mapfre, Elvira Vega, defendió durante su visita al país caribeño el valor de la educación como herramienta para enfrentar dos desafíos: la alta siniestralidad vial y la persistencia de los círculos de pobreza. Vega, acompañada por la infanta Elena de Borbón, directora de proyectos de la organización, subrayó en declaraciones recogidas por EFE que “la educación es la clave para poder evolucionar y salir en muchos casos de los círculos de pobreza”.
Desde 2012, la fundación impulsa en el país el programa Seguridad vial: Educación para salvar vidas, con el que, según la directora, se ha conseguido llegar a 1.2 millones de personas mediante actividades de concienciación sobre la importancia de respetar las normas de tránsito y promover la protección de todos los usuarios de las vías.
La iniciativa se articula en torno a cuatro públicos: estudiantes de escuelas públicas y privadas, trabajadores en empresas, sindicatos de transporte —con especial atención al sector de los “motoconchos”— y la comunidad en general.

Elvira Vega explicó que la educación en seguridad vial debe acompañarse de formación en otras áreas como la alimentación y el ámbito financiero, para lograr un impacto transformador en las condiciones de vida de la población. “Soy una fiel convencida de que la educación es la clave para poder evolucionar”, afirmó.
Durante su visita, Vega también hizo referencia a la alianza que la fundación mantiene desde 2013 con la organización local dedicada a ofrecer hogar y apoyo integral a niños huérfanos, abandonados o en situación de riesgo Nuestros Pequeños Hermanos.
“Nuestra idea fundamental es poder generar oportunidades de desarrollo para que ellos, además de crecer y evolucionar como personas, se conviertan como ciudadanos en agentes de cambio dentro de sus propias comunidades”, señaló Vega. Esta cooperación se orienta a la protección y el desarrollo de la infancia en contextos de extrema vulnerabilidad.
La labor de la fundación en República Dominicana no se limita a la intervención directa. Vega destacó la importancia de trabajar en alianza con entidades y voluntarios locales. Más de 400 voluntarios dominicanos colaboran con la fundación en sus distintas acciones, aspecto que, en opinión de la directora, permite adaptar los proyectos a las necesidades y realidades específicas de cada comunidad. “Siempre nos apoyamos en aquellas entidades que conocen bien la realidad local y que saben cómo trabajar en cada una de ellas”, afirmó Vega.
La problemática de la seguridad vial en el país caribeño continúa atrayendo la atención de organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, que insisten en la necesidad de combinar campañas educativas, fortalecimiento de la legislación y mejora de la infraestructura. De acuerdo con la OMS, la siniestralidad vial representa uno de los principales factores de mortalidad y morbilidad en la región.