Panorama Internacionales. Thomas Shaknovsky, un médico de 44 años, sometió a su paciente William Bryan, de 70 años, a una esplenectomía laparoscópica; sin embargo, terminó extrayéndole el hígado y provocando su muerte en un hecho registrado en el Ascension Sacred Heart Emerald Coast Hospital, en Florida, Estados Unidos.
De acuerdo con NBC, Shaknovsky confesó que no podía distinguir entre los órganos porque se encontraba “muy enojado”, lo que derivó en que fuera acusado de homicidio, por lo que podría ser sentenciado hasta a 15 años de prisión en caso de ser declarado culpable.
El galeno también confesó que durante la intervención se encontró con complicaciones que pusieron en riesgo a Bryan, cuyo abdomen se encontraba ensangrentado y cuya dilatación intestinal le impidió identificar de dónde se originaba la sangre. De manera simultánea, su equipo médico realizaba compresiones en el pecho de Bryan para reanimarlo.
“No puedo explicarte cómo se siente para un doctor perder a su paciente en la mesa y qué tan desmoralizador y devastador puede ser”, declaró Shaknovsky.
El médico aseguró que el incidente le dejó una marca emocional de la cual nunca podrá recuperarse, y que lo recuerda “cada día”, además de afirmar estar traumatizado de por vida y expresar «su profundo arrepentimiento».
De su lado, Beverly, la esposa de la víctima, demandó al doctor y explicó que ambos acudieron al Ascension Sacred Heart Emerald Coast Hospital luego de que Bryan experimentara dolor estomacal. Allí, el galeno le explicó que necesitaba someterse a una cirugía debido a una anomalía en su bazo. Sin embargo, tras la extracción de su hígado, Bryan sufrió una pérdida de sangre inmediata que resultó en su deceso.
De acuerdo informaciones preliminares, Shaknovsky se dio cuenta de que el órgano extraído era en realidad el hígado de Bryan después de la muerte del paciente. Sin embargo, intentó encubrir el error al asegurarle a su esposa que su bazo era cuatro veces más grande de lo normal y se había trasladado hasta el otro lado del cuerpo.
El mes pasado fue arrestado mientras prestaba servicio como conductor de aplicación y fue acusado de homicidio en segundo grado. Mientras tanto, las autoridades aseguran que previamente el doctor también cometió una serie de errores médicos que derivaron en el paro cardíaco y la abundante pérdida de sangre de Bryan, señalando que negó a solicitar apoyo de otro equipo médico.