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Los problemas del primer ministro haitiano Garry Conille con Michell Martelly

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Panorama Internacional.- El hoy designado por segunda ocasión primer ministro de Haití, Garry Conille, presentó su dimisión al presidente Michell Martelly el 24 de febrero del 2012, tras ocupar el cargo por cuatro meses y 15 días. En aquél entonces la renuncia fue comunicada mediante una carta a Martelly.

La dimisión de Conille se produjo en un contexto de crecientes tensiones y desavenencias con el expresidente y artista. La relación entre ambos líderes se deterioró notablemente, con Conille interpretando «una partitura diferente» a la del presidente y el resto del Gobierno, lo que llevó a un punto de no retorno.

Las fricciones se intensificaron cuando Conille convocó un consejo de Gobierno al que solo asistieron seis secretarios de Estado de un total de diez, y ninguno de los 18 ministros del gabinete, lo que impidió la realización de la reunión.

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El conflicto se hizo público cuando el Senado convocó a los ministros para que comparecieran ante la comisión que investigaba la nacionalidad de los miembros del Gobierno y del presidente, pues según la Constitución haitiana, tanto el presidente como el jefe de Gobierno no podían tener doble nacionalidad, sospechas que tenía el hoy nueva vez ministro.

Al convocarlos, el Consejo de Ministros decidió no acudir al requerimiento del Senado, considerando que el asunto debía resolverse en los tribunales, Conille pidió a sus ministros que se presentaran y él mismo acudió con sus documentos.

En medio de estas tensiones, Conille decidió abrir una investigación sobre los contratos públicos firmados por el anterior Gobierno donde incluía empresas dominicanas, lo que exacerbó aún más las diferencias con Martelly. Durante las festividades de Carnaval en Les Cayes, Conille no fue visto junto al presidente, quien encabezó las celebraciones.

La situación de inestabilidad fue señalada por la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), que alertó sobre la degradación de la situación política y llamó a los líderes haitianos a buscar el consenso para lograr la estabilidad política y el desarrollo económico.

Mariano Fernández, jefe civil de la fuerza multinacional, subrayó que las recurrentes crisis entre los poderes Ejecutivo y Legislativo afectaban el buen funcionamiento de las instituciones y el proceso democrático, impidiendo así el crecimiento económico y la consolidación de la democracia en Haití, culminando la efímera gestión del ministro Garry.

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