Panorama Nacional. Representantes de juntas de vecinos de Hato Nuevo en Manoguayabo, denunciaron este jueves el deterioro del servicio de recogida de basura en el municipio Santo Domingo Oeste y exigieron al alcalde Francisco Peña explicar qué ha ocurrido con los camiones destinados a la limpieza de la demarcación.
Durante una protesta frente al Ayuntamiento de Santo Domingo Oeste, Marco Hernández, presidente de la Asociación de Juntas de Vecinos de la zona de expansión de Hato Nuevo, afirmó que los residentes están cansados de convivir con vertederos improvisados y montones de desechos que, según dijo, permanecen durante semanas sin ser retirados.
«¿Dónde están esos camiones? No los vemos en el municipio. La basura nos está arropando», expresó Hernández.
El dirigente comunitario aseguró que, según un contrato suscrito con la empresa Higiene Integral, la entidad debía disponer de 40 camiones para la recogida de residuos sólidos en el municipio. A esto, agregó, se sumarían 20 camiones facilitados por el Gobierno central y otros cinco asignados por la Liga Municipal Dominicana.
Sin embargo, cuestionó la ausencia de esas unidades en los sectores afectados.
«Los camiones duran meses y no pasan. La gente no puede tener más de tres días una basura en su casa y nosotros tenemos más de 20 vertederos improvisados en Hato Nuevo», denunció.

La declaración más contundente llegó cuando describió la situación que enfrentan los residentes de la comunidad.
«Las vacas son las que recogen la basura en nuestro sector», afirmó, al señalar que los animales terminan hurgando entre los desperdicios acumulados en las calles.
Las quejas sobre la recogida de basura en Santo Domingo Oeste no son nuevas. Durante años, residentes de distintos sectores han denunciado retrasos en el servicio y la proliferación de vertederos improvisados, una problemática que continúa generando malestar entre los munícipes.
Además de la crisis por los desechos sólidos, los comunitarios denunciaron una disputa relacionada con una servidumbre utilizada por los residentes de Hato Nuevo desde hace más de tres décadas.
Según explicaron, unas 40 mil personas utilizan la vía para desplazarse dentro de la comunidad y temen que esta pueda ser cerrada tras la venta de terrenos en la zona.
«Por más de 35 años, 40 mil habitantes que vivimos en la zona transitan por esa calle», sostuvo Hernández, quien aseguró que los comunitarios depositaron documentación ante la Sala Capitular para intentar encontrar una solución al conflicto.
Los manifestantes insistieron en que su lucha se mantiene de forma pacífica, pero advirtieron que continuarán reclamando respuestas tanto por la acumulación de basura como por la preservación de la servidumbre que consideran vital para la movilidad de la comunidad.
«Queremos la limpieza», exclamaron los representantes comunitarios al concluir su intervención frente a la sede del cabildo.