Panorama Internacional. La tormenta tropical Bertha tocará tierra este miércoles en el sureste de Luisiana y dejará fuertes precipitaciones que amenazan con generar inundaciones repentinas aisladas, antes de continuar su camino hacia el interior de Texas, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) de Estados Unidos.
El organismo estimó en su último boletín que la tormenta alcance Luisiana alrededor de las 19:00 hora local (00:00 del jueves GMT).
Bertha se halla a menos de 95 kilómetros (60 millas) de la ciudad de Nueva Orleans, hacia la que se aproxima a unos 11 kilómetros por hora (7 millas por hora).
El organismo anticipa en su último aviso que Bertha traerá volúmenes de lluvia de 15,2 centímetros «hasta el jueves a lo largo de la costa del Golfo, desde el oeste de Florida hasta el sur de Texas», lo que «puede producir inundaciones repentinas aisladas, especialmente en áreas urbanas».
El fenómeno estaba, en el último comunicado, a 75 kilómetros al noreste de la desembocadura del río Misisipi, con vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros y un desplazamiento hacia el oeste a 7 kilómetros por hora.
«Se anticipa que este movimiento general continúe hasta el viernes con una pequeña aceleración. En la trayectoria del pronóstico, Bertha se desplazará cerca de la costa norte del Golfo o a lo largo de ella durante los próximos dos días», observa el NHC.

Por el paso de la tormenta, formada el lunes, habrá marea de hasta más de 1 metro, con marejadas que causarán «condiciones de oleaje y corrientes marinas que amenazan la vida», añade el pronóstico.
El NHC destaca a la zona metropolitana de Nueva Orleans, en Luisiana, como una de las zonas donde podría haber afectaciones por la tormenta.
Bertha es el segundo ciclón con nombre de la actual temporada de huracanes en el Atlántico, donde el 17 de junio se formó la tormenta Arthur, que dejó lluvias en Texas.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos rebajó el 8 de julio su previsión para la temporada de huracanes en el Atlántico al estimar que se formarán nueve este año, por debajo del promedio histórico, ante el fortalecimiento del fenómeno climático El Niño.