Rosalía afirmó en una canción de 2019 que ella había nacido para ser millonaria, pero: ¿te imaginas haber nacido para ser mil millonaria? Ese es el caso de Françoise Bettencourt Meyers, la mujer más rica del mundo a día de hoy.
Bettencourt, de 70 años, fue, en 2023, la mujer más rica del planeta por tercer año consecutivo y la decimoprimera en el cómputo global de hombres y mujeres, tal y como desveló la Lista Forbes. La empresaria francesa tiene un patrimonio neto estimado en 80.500 millones de dólares, aumentando en 5.700 millones su fortuna del año anterior.
Sin embargo, el gran conflicto con su madre ocurrió muchos años después, en 2008, cuando Françoise Bettencourt-Meyers presentó una denuncia contra un amigo de la familia llamado François-Marie Banier, acusándolo de apropiarse de fondos pertenecientes a su madre, a quien describía como «inestable». Según Forbes, Banier fue declarado culpable tras un proceso judicial y se le impuso una sentencia de tres años de prisión y una obligación de pagar aproximadamente 150 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. Sin embargo, ambas sentencias fueron posteriormente revocadas.
En los años siguientes, la familia Bettencourt atrajo una intensa atención pública, con comentarios polémicos de Liliane y un nuevo escándalo judicial. Este último caso implicaba acusaciones de que Bettencourt Meyers había sobornado a un testigo.
En esa época, Françoise también inició los procedimientos legales para declarar a su madre como «mentalmente incompetente» y en 2011 fue nombrada su tutora legal, después de que se descubriera que padecía un avanzado estado de Alzheimer. Liliane falleció seis años más tarde, cuando su patrimonio neto ascendía a 39,5 mil millones de dólares.
La mujer más rica del mundo está casada con Jean-Pierre Meyers, un hombre judío cuyo abuelo fue un rabino asesinado en Auschwitz. Por esta razón, los dos hijos de este matrimonio, Jean-Victor y Nicolas, fueron criados en el judaísmo. Esta decisión generó controversia, ya que el abuelo de Françoise fue acusado de haber colaborado con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Actualmente, los hijos de Bettencourt y su esposo tienen 36 y 37 años, y forman parte del consejo de L’Oréal, siguiendo así la tradición familiar en la empresa que hizo millonario a su bisabuelo.


Françoise Bettencourt y sus hijos Jean-Victor y Nicolas
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En cuanto a su día a día, Françoise Bettencourt Meyers reside en un discreto edificio contemporáneo en el exclusivo barrio de Saint James en Neuilly-sur-Seine, París. Más enfocada en lo intelectual que en lo social, dedica tiempo diario a tocar el piano y se destaca como escritora, con un notable interés en la religión que se refleja en un extenso libro de cinco volúmenes sobre la Biblia.
Controla aproximadamente el 33% de L’Oréal junto con su familia y, además de sus logros empresariales, es conocida por su compromiso filantrópico, destacando su contribución a la reconstrucción de Notre-Dame y su presidencia en la fundación Fondation Bettencourt Schueller, centrada en impulsar avances en ciencias y artes en Francia.