Panorama Tecnología. – La expansión de la inteligencia artificial (IA) generativa está dejando de ser una promesa tecnológica para convertirse en un fenómeno con consecuencias reales en el mercado laboral. Lo que antes parecía impensable —que las máquinas sustituyeran tareas tradicionalmente humanas— hoy está ocurriendo en las mayores empresas del mundo.
Gigantes como Amazon, Meta e Intel han iniciado procesos de reestructuración masiva, en los que la automatización y la integración de sistemas de IA están desplazando a miles de empleados. Lo que comenzó como una herramienta de apoyo para agilizar procesos, se ha transformado en una revolución laboral que redefine la manera de trabajar y producir.
Solo en Estados Unidos, la adopción acelerada de la inteligencia artificial provocó más de 31.000 despidos en octubre, según un informe de la consultora Challenger, Gray & Christmas. El estudio sitúa la automatización impulsada por la IA como la segunda causa principal de recortes laborales en el país, superada únicamente por las medidas de reducción de costos.
En lo que va de año, la cifra total de despidos vinculados a la inteligencia artificial asciende a 48.414 personas, una tendencia que evidencia el profundo impacto de esta tecnología en la estructura de las empresas.
Un informe conjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Instituto Nacional de Investigación de Polonia (NASK) advierte que uno de cada cuatro empleos a nivel global podría transformarse por efecto de la inteligencia artificial.
En las economías de altos ingresos, el riesgo asciende hasta el 34 %, afectando sobre todo a los puestos administrativos y a las labores digitales dentro de sectores como los medios de comunicación, el software y las finanzas.
Aunque la automatización total del empleo sigue siendo limitada, los expertos subrayan que la IA no necesariamente eliminará los trabajos, sino que los reconfigurará, exigiendo nuevas competencias y formación continua para los trabajadores.
En el terreno empresarial, los despidos ya se sienten con fuerza. Meta, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, anunció recientemente la eliminación de unos 600 empleos como parte de un plan para integrar sistemas de inteligencia artificial en sus operaciones.
Por su parte, Amazon ejecutará hasta 30.000 despidos, equivalentes al 10 % de su plantilla, en el mayor recorte de su historia. De acuerdo con el medio CNBC, el propio consejero delegado, Andy Jassy, reconoció que la compañía necesitará “cada vez menos empleados para realizar las mismas funciones” a medida que la IA asuma más responsabilidades.
A esta tendencia se suma Intel, que planea despedir a 25.000 trabajadores en el marco de su estrategia para fortalecer la presencia de la inteligencia artificial en sus procesos internos y en su línea de productos.
Pese al impacto inmediato en el empleo, organismos como la OIT y distintos analistas coinciden en que el auge de la IA no solo destruirá puestos de trabajo, sino que también creará nuevas oportunidades en áreas como la gestión, desarrollo y supervisión de estas herramientas.
El desafío, advierten, estará en la adaptación del capital humano a una economía en la que la tecnología avanza más rápido que la capacidad de las personas para reinventarse.