Panorama opinión. Durante la Segunda Guerra Mundial, considerada el conflicto militar global más grande de la historia, se enfrentaron dos bandos: los Aliados (compuestos por Francia, Polonia, Reino Unido, la Unión Soviética, China y Estados Unidos) y las Potencias del Eje (Alemania, el Imperio de Japón y el Reino de Italia). Este conflicto, que tuvo una duración de aproximadamente seis años, comenzó con la invasión de Hitler a Polonia en 1939 y resultó en más de 60 millones de muertes. Aunque este es un tema que podría analizarse en profundidad en otro escrito, es importante centrarse aquí en una de las lecciones que nos dejó la guerra y aplicar esa enseñanza a la realidad política y las ventajas de las colaboraciones.
Durante su mandato como primer ministro (1940-1945), Winston Churchill unió al pueblo británico, guiándolos desde el borde de la derrota hacia la victoria. Él expresó una célebre frase: «Sólo hay una cosa peor que luchar con aliados, y es luchar sin ellos». Esta reflexión cobra relevancia en el actual pensamiento político, especialmente para quienes apuestan por la colaboración.
En las últimas dos décadas de la política en la República Dominicana, ha sido difícil imaginar unas elecciones sin la alianza de varias fuerzas políticas. Las elecciones de mayo de 2024 no fueron la excepción.
Muchas personas no comprendieron inicialmente por qué el presidente necesitaba buscar tantos aliados y formar un bloque opositor junto a más de 20 partidos. Cualitativamente, antes de las elecciones, esto brindaba solidez a la boleta del PRM y ofrecía una visión más clara para el electorado. Sin embargo, conforme se desarrollaron las elecciones, quedó en evidencia el porqué de esta búsqueda activa de aliados por parte del presidente Luis Abinader, incluyendo la captación de alcaldes y partidos que tradicionalmente eran aliados a otras organizaciones. Esta estrategia aportó aproximadamente un 10% de los votos emitidos.
En el análisis detallado de los números fríos, se puede observar que, sin el apoyo de sus aliados, el PRM hubiera tenido dificultad para asegurar la reelección de Luis Abinader. De los 2,503,256 votos obtenidos, que representan el 57.45% de los sufragios, los aliados contribuyeron con 393,222 votos, casi un 10%. Esto significa que, sin ellos, el PRM habría quedado con un 48.42%, insuficiente para el triunfo en primera vuelta.
Es importante destacar que «Dominicanos por el Cambio» (DXC) y «Justicia Social» (JS) de Eduardo Estrella y Julio César Valentín, respectivamente, fueron las organizaciones políticas que más colaboraron con un 1.13% cada una, siendo fundamentales para el éxito de Luis Abinader, quien inició su segundo mandato el 16 de agosto.
Conclusión
La comparación del torneo electoral con una guerra tiene su razón de ser: es porque en la reciente conformación del Gabinete Gubernamental, hasta el momento no se ha observado el reconocimiento adecuado a estos partidos aliados fundamentales para la victoria. Ni siquiera a los dos que más aportaron. Si esta situación persiste, podría dejar una impresión negativa sobre el partido gobernante y afectarlos para unas futuras elecciones. Recordemos que 20 de las 22 organizaciones aliadas al PRM, en 2020 contribuyeron con 765,818 votos, un 18.5% del total de sufragios válidos para aquellas elecciones.
En resumen, aliarse es una estrategia sabia, y cumplir con los aliados es un acto de honor. No hacerlo puede significar no contar con su apoyo en el futuro y enfrentar las justas consecuencias de tal decisión.
Ps: Carl Von Clausewitz, militar prusiano, uno de los más influyentes historiadores y teóricos de la ciencia militar moderna, mencionó en uno de sus tomos que “la guerra es la continuación de la política por otros medios” y concluye «la guerra, que surge siempre con la política y que se ve influenciada por ella, es siempre un acto político».