Opinión

La compra y venta de cédula, una amenaza para el sistema de partidos políticos en el país 

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«La Cédula de Identidad y Electoral concede al ciudadano dominicano los derechos políticos para elegir y ser elegido mediante el derecho al voto, a partir de los 18 años’.’ ¿Por qué se producen las compras y ventas de cédulas en los procesos electorales en la República Dominicana?

Esta acción se efectúa  por  el estado de ignorancia y la  falta de conciencia que reina entre los individuos que realizan esta práctica de inconsulta que provoca la abstención y  viola el derecho de elegir y de ejercer el voto a quien la vende, resultando un ilícito para ambos.

El ejemplo más reciente que tenemos son  los comicios municipales celebrados el 18 de febrero del presente año, plagado de reclamos y de quejas, que  pusieron  de manifiesto la existencia de un fenómeno que inhabilita a los  ciudadanos que cometen la violación de vender su cédula cohibiendo a ejercer su derecho fundamental de elegir a través de su voto y lo obliga a la abstención, violando así el art.172 de la Ley 20-23 que  expresa el  ‘’abstencionismo electoral y otras prohibiciones. No se permitirá a los partidos, agrupaciones y movimientos políticos, reconocidos que reciban fondos públicos realizar actividades de campaña electoral ni actos de propaganda electoral que promuevan el abstencionismo electoral’’, ‘’quedan prohibidas de manera general las actividades electorales que atenten contra la dignidad humana u ofendan la ética pública, ni las que tengan por objeto promover la desobediencia de las leyes, sin que por esto pueda coartarse el análisis o la crítica, de acuerdo a los preceptos legales vigentes’’ pero además en el art.311 ‘’se incluye el establecimiento de una pena de hasta 10 años de prisión para quienes incurran en el delito contra la integridad de las elecciones’’. 

En los informes emitidos por los distintos organismos que  observaron los procesos electorales de febrero muestran y ponen de manifiesto los hallazgos ocurridos durante los mismos, la Junta Central Electoral (JCE) como órgano  responsable de  la organización de las elecciones congresuales y presidenciales a efectuarse  el 19 de mayo,  debe  prestar  la atención pertinente para evitar posibles confrontaciones que pudieran empañar y  poner en riesgo la democracia  en el país.

Las elecciones presidenciales concitan mayores intereses en los partidos políticos y en la sociedad en término general  que las municipales, las razones son obvias, de ahí que el deseo de participación de la ciudadanía se incrementa y por tanto las reglas de juego deben ser bien definidas. 

La JCE no puede permitir que  los procesos electorales se conviertan en una vergüenza para el país, ya que la compra y venta de cédula  se ven como un mercado negro de cualquier espectáculo público.  

Es evidente que quienes venden su  cédula lo hacen por la falta de interés para votar por los candidatos que compiten en el momento, la  falta de conciencia e ignorancia de lo que representa su voto para  la democracia, por su pobreza metal y material en que viven, falta de compromiso con su comunidad y  para satisfacer  sus vicios personales. 

Cuidemos nuestro sistema de partidos políticos, son el sostén de la democracia participativa, es por ello que concluimos solicitando a la JCE  actuar apegada a la Ley  20-23 y sin contemplación la aplique. 

Por Tony De León

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