Panorama Político. Previo a su juramentación pautada para el martes 28 de julio de 2026 hacia la presidencia de Perú en el período constitucional 2026-2032, Keiko Fujimori alentó de cara a la asunción que, “en estos momentos he decidido casarme con el Perú”, en una entrevista especial con el periodista y coach comunicacional, Ismael Cala, en su podcast la Revolución de la Abundancia.
El inicio de su mandato ocurrirá tras su proclamación oficial por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que ratificó su victoria en una ajustada segunda vuelta presidencial frente al candidato izquierdista Roberto Sánchez, con una diferencia de poco menos de 50 mil votos.
Su llegada al Palacio de Gobierno genera altas expectativas en el ámbito económico y en materia de seguridad ciudadana. Con un discurso enfocado en el combate al crimen organizado y la delincuencia mediante políticas de «mano dura», la nueva mandataria promete además impulsar un modelo de libre mercado orientado a la atracción de inversión privada y la reducción de trabas burocráticas.
Sin embargo, su principal reto inmediato será gobernar un país profundamente polarizado y lograr consensos en un Congreso fragmentado.
Respecto a su perfil político, diversos analistas ubican a Fujimori y a su partido, Fuerza Popular, en la derecha conservadora tradicional, caracterizada por un enfoque neoliberal en lo económico y posturas sociales tradicionalistas. En los últimos años, no obstante, la lideresa ha estrechado alianzas con sectores de la derecha radical internacional y ha adoptado discursos más beligerantes en materia de seguridad e instituciones, lo que lleva a detractores y observadores a catalogar su propuesta como un proyecto de extrema derecha.
«A mí y al partido nos tocó vivir momentos muy duros y pruebas muy difíciles, me llevaron presa tres veces, estuve casi 500 días alejada de mis hijas, soportando titulares horribles, insultos y cuestionamientos”, recordó con tono de desaliento tras abordar el divorcio de quien fuera su pareja y padre de sus hijas.
Fujimori agregó que: “No creo que haya matrimonio que pueda sobrevivir a algo así, sobre todo porque Mark, el papá de mis hijas, nunca había vivido este tipo de experiencias políticas. Fue un proceso doloroso, pero decidimos hacer esto para salvaguardar nuestra amistad y mantener muy claros nuestros roles como padres”.
“Más allá de todos los rumores que puedan circular por ahí, en estos momentos yo he decidido casarme con el Perú. No voy a tener tiempo para distracciones. Manejar una relación con otro ser humano requiere enfoque y parte de esa energía vital que uno tiene que dedicar a una pareja”, sinceró con una retórica basada en metáfora de contraer matrimonio o nupcias con el electorado peruano.
La recién electa presidenta del Perú aclaró que para ella serán cinco años de gobierno que, “he estado esperando por mucho tiempo, así que toda mi acción enfocada estará puesta únicamente en eso”.
Para afrontar este retados y comprometido rol presidencial aclaró que, también, “cuido mi salud de una manera muy distinta. Me regalo mi media hora o mi hora de ejercicio diario, y eso es lo mismo que le digo a todas las mujeres: si nosotras no nos cuidamos, ¿quién lo va a hacer?”.
De la salud integral concluyó que, el ser humano, en especial la mujer, debe hacerse responsable de su cuerpo, de su salud mental y de cultivar su amor propio para poder asumir responsabilidades tan grandes.