Panorama Editorial. Haití atraviesa una de sus peores crisis y se recrudece cada día ante la mirada indiferente de otras naciones. En la actualidad, es de preocupar la extrema pobreza, la violencia sin límites de las pandillas que atacan de manera despiadada a niños, mujeres y hombres y la falta de autoridades que hagan frente a la delicada realidad que enfrenta la vecina nación.
En estos momentos, el panorama de Haití es tristemente desalentador y como nunca antes, los mismos haitianos buscan escapar en masas de su terrible realidad. Ante esto, su opción más cercana es República Dominicana, razón por la que en los últimos meses hemos visto una escalonada en las cifras de las detenciones y las repatriaciones de inmigrantes ilegales provenientes de esa nación.
La carga migratoria irregular que recibe nuestro país, económicamente no es sostenible en el tiempo, por lo que, ante esta crisis sin precedentes, es inteligente la postura del mandatario Luis Abinader de unir fuerzas para encontrar una solución al tema haitiano. Sentar a los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía en una mesa de diálogo muestra no solo su humildad sino su compromiso con los mejores intereses del Estado dominicano.
Ahora es cuando los líderes políticos del país deben actuar con visión de Estado y poner en práctica su trayectoria y experiencia para definir una postura nacional ante esta crisis migratoria que nos afecta.