Panorama Internacional. El juez Michael Jesic, del Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, varió la condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional Erik y Lyle Menéndez a 50 años de prisión.
Los hermanos que ya han cumplido 35 años en prisión por el asesinato de sus padres, optar a la libertad condicional bajo la ley de delincuentes juveniles de California, tras esta modificación.
El juez dijo que este fallo no indica que los Menéndez deban ser liberados, sino que considera que al pasar tanto tiempo en prisión, han hecho suficiente para ser evaluados a la libertad condicional.
Tras la reducción de sus condenas, la decisión sobre su libertad dependerá de la junta estatal de libertad condicional.
Los hermanos Menéndez fueron condenados en 1996, cuando Erik tenía 18 años y Lyle 21, luego de que fueran encontrados culpables del asesinato de sus padres José y Kitty Menéndez en su residencia de Beverly Hills en 1989.
Durante el juicio, la defensa argumentó que los asesinatos fueron cometidos en defensa propia tras años de abuso sexual por parte de su padre, mientras que la fiscalía sostuvo que el motivo fue obtener una herencia multimillonaria.
El caso fue popular durante muchos años, sin embargo, tras Netflix recrear la historia en “Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez” y el documental “Los hermanos Menéndez”, el caso volvió a tomar protagonismo.
Algunos familiares de los hermanos han testificado a favor de su liberación, señalando que la familia en su totalidad los ha perdonado.