Panorama Nacional. El economista Juan Ariel Jiménez reveló este miércoles que el Banco Agrícola Dominicano (Bagrícola) presenta un déficit de provisión de cartera superior a RD$3,400 millones, tras la auditoría detectar que no aplicaba el reglamento de evaluación de activos que establece la legislación dominicana, “los auditores mandan a consultar la página 10 de la auditoría”.
Sobre los estados financieros del Banco Agrícola dijo que reflejan que hubo pérdida operacional en el 2024 por un monto de RD$131.8 millones durante una entrevista en el Panorama de la Mañana transmitido por la 96.9 FM y VTV canal 32.
“La actividad principal del banco que es proveer de préstamos a productores agropecuarios tuvo esta perdida en el 2024, y dirán si es mucho o poco. Podemos ir al 2020 en pandemia donde mucha gente no pudo pagar sus préstamos y las pérdidas fueron de ocho millones de pesos y en el 2024 tuvo pérdidas mayores a 15 veces”, desglosó el experto.
Por medio de una llamada telefónica sugirió darle seguimiento a la situación financiera de las instituciones del Estado “eso le pertenece a los dominicanos, cada vez que hay problemas en una empresa pública lo terminamos pagando nosotros con los impuestos”.
“Cuando se entra a los detalles, porque recuerden que el diablo está en los detalles, ¿por qué se ha generado este deterioro financiero? El mismo estado auditado y la evaluación de la calificadora dice que ha habido un aumento en los gastos operativos y pasan de mil 693 millones en el 2019 dígase en nómina, publicidad, a 2 mil 917 millones en el 2024, casi se duplica”, explicó Jiménez.
El Reglamento de Evaluación de Activos (REA) de la Junta Monetaria establece cuánto debe provisionar un banco según la calidad de su cartera (préstamos en diversas categorías de riesgo). Al 31 de diciembre de 2024, conforme a ese reglamento, Banco Agrícola debía tener RD$6,486 millones en provisiones para cubrir el riesgo de sus préstamos problemáticos. Sin embargo, la provisión efectivamente constituida por el banco era de apenas RD$3,018 millones. En otras palabras, casi la mitad del riesgo crediticio (un faltante de RD$3,467 millones) estaba sin cubrir en los libros. Los auditores enfatizan que esa cifra representa el mínimo normativo; en la práctica, la brecha podría ser mayor debido a la falta de depuración de la cartera, la alta proporción de créditos en cobro judicial y la existencia de partidas cuyo valor no ha podido validarse plenamente.
Este vacío contable implica que más de tres mil millones de pesos en préstamos potencialmente incobrables no tienen respaldo financiero alguno. De materializarse esas pérdidas, golpearían directamente el patrimonio del banco (y, por ende, requerirían auxilio del Estado para ser absorbidas). La insuficiencia de provisiones es, según los expertos, uno de los indicadores más críticos de la fragilidad de una entidad bancaria. En el caso de Banco Agrícola, los propios auditores lo señalan como “el primer hallazgo crítico” de sus revisiones.
La otra cartera: RD$16,744.9 millones “por fuera” del balance (fondos administrados, tasa 0 y préstamos fuera de evaluación)`.
Los estados financieros auditados del Banco Agrícola miden principalmente la calidad de la cartera propia. Pero dentro de las notas aparece otra realidad: una cartera colocada con fondos del Gobierno, registrada en cuentas de orden, fuera del balance.