Panorama Nacional. El periodista José Peguero informó este viernes su rechazo de firmar un acuerdo elaborado por el político Roque Espaillat en el cual acepte que cometió difamación e injuria, rompiendo el acuerdo previo de palabras para conciliar por ante la Fiscalía del Distrito Nacional pautado el 3 de septiembre, después de un querellamiento interpuesto por El Cobrador tras una supuesta afectación a su imagen pública por comentarios en una entrevista en Las Exclusivas de José Peguero.
Peguero por vía telefónica les comentó a los panelistas de Panorama de la Mañana, para poner en contexto que, él realizó una entrevista al youtuber Rafael Guerrero Méndez de “Corrupción al Desnudo” en la cual generó ciertos comentarios que podría considerarse insulto, “pero, que no llega a un grado de difamación”.
El conductor de las Exclusivas de José Peguero desglosó que: “A partir de ese momento tenía un año recibiendo toda clases de amenazas, diciéndome que me iba a meter preso, que por ahí venía la demanda con el sujeto este, que ya era tiempo de que yo le diera la cara a la justicia”.
Agregó que, entre las advertencias, le decía, “cuídate, ten cuidado, que te puede pasar algo, en fin, todas clases de emisarios que dondequiera que me encontraba me llegaban con ese mensaje en la vía pública, en compañía de mis hijos y mi esposa, hasta en la Zona Colonial”.
A todo este hostigamiento, como lo calificó el comunicador digital enfatizó que, “a la persona que le hice la entrevista no está en la denuncia y ese mismo, Rafael Guerrero, dijo que él está sentado esperando para que él proceda en contra de él, que está loco para que lo lleve a los tribunales”.
Explicó que, desde que la querella llegó al Ministerio Público fue citado para la vista de conciliación, mientras que, el equipo legal de Peguero consideró que no existía ningún elemento para configurar un tipo de delito.
“Lo que procede aquí de difamación e injuria o sobre delitos de alta tecnología, que es el subterfugio que están utilizando para muchas cosas y para silenciar a muchos comunicadores y amedrentarlos. Él utiliza de manera inadecuada y, hábilmente, esta ley, temeraria…”, aclaró el periodista.
Recordó que cuando se reunieron en la fiscalía, directamente, fue El Cobrador quien junto a su abogado propuso el acuerdo, “le dije frente a la fiscal María Palma que cualquier acuerdo debería ser orientado hacia que yo no he difamado, que no lo he injuriado”.
Dijo que el acuerdo sería elaborado por El Cobrador y su abogado. Pasaron los días y Peguero notó que se acercaba la fecha en que tenían que ir a la vista de conciliación que fue pospuesta ya que no había una disposición de acuerdo, mientras le narraba al panelista Alfredo de la Cruz.
“Un abogado común redacta un documento el cual mostré al final de la rueda de prensa, y que me presentaba un balance entre nosotros dos, para no seguir en los tribunales y él la rechazo porque solo me favorecía a mí”, relató.
Añadió que: “Después de eso, a los tres días de una vista envía un acuerdo o comunicación donde le tengo que admitir que utilicé fuentes falsas, que consulté noticias injuriosas, que son hechos que no ocurrieron y son mentiras. Le consulté a Ricardo Nieves y me dijo que si firmaba sería mi condena como periodista”.
“Lo rechacé y le notifiqué a Tomás Castro que yo no iba a firmar eso. Y aun, así, llevan ese acuerdo al Ministerio Público para que lo firme. Cuando estamos allí, le digo a él y a sus partes… y la fiscalizadora sabía del ambiente para conciliar, pero, pasaron 17 días y no ha existido un acuerdo”.
Peguero sostuvo que sobre toda esta situación El Cobrador y su abogado se mantuvieron en franca solicitud de un acuerdo, “le dije sí, pero, hoy no será. Yo no soy un relajo de usted ni de Roque”.
“Soy un hombre de palabra. Aquí quedamos en una cosa y ante la sociedad usted no puede actuar de otra manera distinta a la que usted y yo como hombres acordamos. No puede decirle a la sociedad una cosa y hacer una mímica y yo poner a la prensa de relajo que me ha dado su respaldo incondicional. La justicia no es un relajo”.
Admitió que odia cuando el periodista es noticiable. Pero, con tantas situaciones en el país, a punto de colapsar, y que una persona que pretende dirigir los destinos de la nación esté en pugnas con la prensa, en vez de plantearse los problemas nacionales, nos dice que no es una buena señal, “¿qué nos espera en el futuro?”.
Lamentó que algunos políticos quieran replicar en la República Dominicana el modelo estratégico y mediático de Donald Trump sin contemplar que son ámbitos legales y culturas distintos. “El comunicador en la República Dominicana se juega la vida día por día. No puede pretender humillarme”.