Panorama Nacional. Jhanel Ferreras, un destacado especialista en historia, cultura y patriotismo lamentó este lunes 26 del natalicio de Juan Pablo Duarte que, un haitiano haya adquirido el derecho de autor del Himno Nacional para plataformas digitales, mientras que, sinceró, “toda la vida he estado apegado al pensamiento de Duarte”.
El reconocido conferencista e historiador advierte que el Gobierno por sí solo no puede frenar la invasión haitiana sin el acompañamiento patriótico del pueblo dominicano, que a diario realiza transacciones comerciales con miles de haitianos en las principales vías de la República Dominicana.
“Desde muy pequeño manejo la historia y la identidad nacional”, valoró el inquieto ciudadano procivismo. Como parte de la solución propone una Revolución Cultural y la creación de la Segunda Trinitaria.
Sobre el legado generación deploró que la República Dominicana se encuentre en cuidados intensivos, la juventud perdió el hilo cultural, la mayoría de nuestros jóvenes reconoce más a las artistas urbanas que a María Trinidad Sánchez, Concepción Bona y Los Trinitarios.
“Este plan no es fortuito, la destrucción del Estado nacional empezó con la destrucción de la cultura, por suerte que volvimos a incorporar moral y cívica en nuestras escuelas”, sostuvo el docente universitario.
Aclaró que, en la actualidad no existe un solo territorio en la República Dominicana que no esté ocupado por haitianos, “estamos bajo la más grande invasión en toda nuestra historia”.
Los haitianos han empezado un desmonte poblacional muy peligroso, pues, en menos de 20 años la sociedad dominicana será una minoría dentro de su propio territorio bajo el esquema de 28 millones de clientes bajo una esfera empresarial que no reconoce a Duarte, ni tampoco a la República de Haití, justificó Ferreras.
“Los haitianos han visto en la frontera dominicana la solución a todos sus problemas, por eso la cruzan, libremente, y, a diario se encuentran dominicanos traidores que trafican en camiones, camionetas, jeepetas, motores y hasta furgones”, dijo ante la indocumentación irregular.
El problema haitiano en el territorio dominicano es cíclico, cada 100 años ellos penetran y, cada 100 años, los dominicanos dan una respuesta, “hoy estamos en la etapa de la entrega del territorio bajo las reingenierías de los espejos, una terrible inyección de distracción social para que el pueblo dominicano acepte a todos los haitianos sin un levantamiento ciudadano”.
Aclaró que su aporte es seguir fomentando la historia dominicana en todos los lugares donde existan corazones dispuestos a defender la patria, crear la segunda Trinitaria como un método de respuesta contundente ante el pueblo haitiano y los traidores dominicanos, “llevar 21 conferencias a todo lo largo y ancho de la República Dominicana, y en la ciudad de New York como principal conglomerado de dominicanos en el exterior. Este programa patriótico lo estamos desarrollando sin el apoyo de nadie, pues precisamente la gran debilidad de estos tiempos está en la falta de apoyo, de unidad y de empatía por los símbolos de la patria”.
Sinceró que la República Dominicana está a tiempo, de seguir con los planes de Duarte y no sucumbir ante la agresión de los hijos de Dessalines y Henry Cristopher.
Para este 2026, el catedrático Jhanel Ferreras impartirá 21 conferencias en las provincias de y fuera de la República Dominicana, “todas las actividades son con el financiamiento propio. Absolutamente, nadie me ayuda para eso”. Ha disertado en Nueva York, Bogotá, Medellín, Caracas y Valencia en Venezuela; Nueva Jersey, Cuba y Guatemala.
La Vega Real, Azua de Compostela, Bahoruco, Jimaní, Barahona, San Juan, Elias Piña, Dajabón, Montecristi, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, Monseñor Noel, María Trinidad Sánchez, Sánchez-Samana, Sabana de la Mar, Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, San Luis, La Caleta y el Distrito Nacional son parte del periplo histórico-cultural en esta jornada del natalicio de Duarte y del mes de la patria hacia el 27 de Febrero Día de la Independencia Nacional. Además en el exterior en la Ciudad de Manhattan, New York.
En las conferencias y charlas que ha dado sobre Juan Pablo Duarte, el prócer dominicano considerado el principal ideólogo de la independencia de la República Dominicana, Ferreras resalta varios aspectos históricos y simbólicos de su figura y legado. Basado en reportes de eventos donde Ferreras ha sido expositor, esto es lo que dice o enfatiza sobre Duarte:
Duarte como pilar de la identidad dominicana
Ferreras describe a Juan Pablo Duarte como “el más grande de todos los dominicanos” y como el fundador de elementos esenciales de la nación dominicana: soberanía, cultura, idioma, fuerza armada, deporte y otros símbolos de identidad nacional. Subraya que muchos de los pilares de la República Dominicana moderna —desde su estructura institucional hasta su cultura popular— tienen origen en la visión duartiana.
Su contexto histórico y su lucha por la independencia
En sus conferencias, Ferreras contextualiza la vida y obra de Duarte dentro de la historia global y regional —desde el descubrimiento de América hasta las condiciones de exclusión, geopolítica y resistencia que marcaron el Siglo XIX. Presenta a Duarte no solo como líder político, sino como un pensador cuya visión surgió de corrientes liberales y de los ideales de libertad de la época.
Defensa de la historia patria en el presente
Ferreras vincula el pensamiento de Duarte con la necesidad contemporánea de fortalecer la identidad y soberanía dominicanas. Él usa la figura de Duarte como un llamado a preservar la cultura e historia dominicanas frente a desafíos actuales que él percibe (como influencias externas o dinámicas migratorias y sociales).

En algunas charlas, como la cual realizó para el Instituto Policial de Educación Superior (IPES), Ferreras ofreció detalles específicos poco conocidos sobre Duarte —desde su vida juvenil influenciada por ideas liberales europeas hasta la fundación de “La Trinitaria” y el uso del teatro como herramienta política y cultural para despertar conciencia patriótica.
Jhanel Ferreras presenta a Juan Pablo Duarte en sus conferencias como:
El padre de la patria dominicana y figura central de identidad nacional.
Un visionario cuya obra va más allá de la independencia para incluir educación, cultura e institucionalidad.
Un símbolo para reafirmar identidad y soberanía hoy, según el contexto social y político actual que Ferreras interpreta.
Los símbolos patrios están compuestos por el pabellón nacional. La bandera, el escudo, y el himno nacional, hoy, precisamente, “son los grandes ausentes en la juventud dominicana donde más del 50% de nuestros bachilleres no reconocen, ni entienden qué significan las letras del himno patrio”.

Defendió la esencia del Himno Nacional por un elemento de identidad y cultura nacional, el cual le pertenece como patrimonio a la República Dominicana, y se ha visto amenazado quizá, “en el fondo esto parece una fake news”. Tras un haitiano registrar los derechos.
El analista político hizo sus declaraciones tras el rumor de que una persona se está lucrando al cobrar derecho de autor del Himno Nacional, a sabiendas de que es un patrimonio cultural e identitario del pueblo dominicano y no tiene dueño alguno.
“Todavía estoy en la etapa reservada de creer que esto es mentira. Efemérides Patria, la cual es encargada de fomentar la simbología del Estado nacional, su equipo digital debe tener eso controlado”, explicó. Por eso, cuando sube el Himno Nacional en su cuenta de Facebook le indica que en algunos países esa música está muteada.
El conferencista propatria aclaró que no existe un elemento que ayude más a combatir a los haitianos que el Himno Nacional, por eso ha dicho: “Dominicanos no me crean a mí ni a nadie, escuchen el Himno Nacional”.
“El himno es un faro de luz, y nos dice, de dónde venimos, de quién nos separamos y hacia donde jamás podemos volver. El himno es un detergente para limpiar la asqueante invasión haitiana en el territorio dominicano. Por eso, lo atacan”, sostuvo.
“El Himno Nacional es uno de los tres elementos que constituyen el pabellón dominicano, el escudo y la bandera
Recordó que para el 1884 la República cumplía sus 40 años de fundada y en ese entonces, el dictador Ulises Hereaux (Lilís) le pidió a un grupo de personas, entre estos, Emilio Prud´Home y José Reyes escribir y darle música al Himno Nacional.
“Hay que decir que, antes de tener el Himno Nacional que conocemos, la República Dominicana tuvo varios intentos y letras que fueron modificadas. Pero, es en el año 1934 mediante la Ley Núm. 700 que el dictador Rafael Molina Trujillo que, para la época en su primer mandato era democrático,
Consideró que Trujillo ejerció el patriotismo como pocos en la historia dominicana. “No hay tres dominicanos que hayan ejercido la Presidencia de la República con mayor amor a la patria que Trujillo. Esa es su gran ventaja dentro de las cosas oscuras”. Convirtió el Himno Nacional en parte del pabellón tricolor por ley.

Los símbolos patrios siguen presentes, pero a veces vacíos de contenido
La bandera, el escudo y el himno están en escuelas, actos oficiales y fechas patrias. El problema no es la ausencia, sino que muchas veces se usan por costumbre, sin explicar qué representan ni por qué importan. Para muchos jóvenes, son “parte del acto” y ya.
Duarte se conoce… pero de forma muy básica
La mayoría sabe que Duarte es el Padre de la Patria, que fundó La Trinitaria y poco más.
Lo que se pierde es lo más poderoso de su legado:
Eso casi no se conecta con la realidad actual, así que se siente lejano.
Cuando el patriotismo se presenta como obligación o regaño, se rechaza. Cuando se presenta como reflexión crítica, muchos sí conectan.

El reto real
No es que los jóvenes “no respeten” los símbolos patrios.
Es que no sienten que esos símbolos les hablen directamente.
La clave está en esto:
Si Duarte se presenta solo como héroe del pasado → desconexión.
Si se presenta como una voz incómoda que todavía cuestiona al país → interés.
En resumen:
Los símbolos patrios y Duarte siguen ahí, pero necesitan menos solemnidad vacía y más sentido, menos memorización y más conversación real.
La Ley No. 210-19 de la República Dominicana es una norma legal que regula el uso, respeto y tratamiento de los símbolos patrios del país. Fue promulgada el 15 de julio de 2019 y está en vigor desde esa fecha al ser publicada en la Gaceta Oficial No. 10947.
¿Qué regula la Ley 210-19?
La Ley 210-19 tiene como finalidad establecer normas claras para el uso, exhibición y respeto de los símbolos patrios dominicanos, que son:
Estos símbolos deben ser tratados con dignidad y respeto, y la ley define cómo deben usarse tanto en el territorio dominicano como en las representaciones diplomáticas del país en el extranjero.
Ámbito territorial: Toda la República Dominicana y también en sus embajadas, consulados y legaciones diplomáticas en el exterior.
La ley actualiza, unifica y sustituye las normas dispersas que existían anteriormente sobre símbolos patrios.

Establece cómo se debe izar, colocar y exhibir la bandera en diferentes contextos (por ejemplo, en edificios públicos, centros educativos, actos oficiales).
Define tamaños oficiales y horarios recomendados para su uso en instituciones.
Regula su uso en documentos, edificaciones, sellos oficiales y actos públicos, así como las condiciones de respeto y dignidad que deben acompañar su reproducción y exhibición.

La Ley 210-19 es la principal norma que regula el uso legal, correcto y respetuoso de los símbolos patrios dominicanos —la bandera, el escudo y el himno— estableciendo reglas claras de exhibición, tratamiento cultural y sanciones por usos indebidos.