Panorama Nacional. Una empresaria de Santiago de los Caballeros conocida como Indiana Domínguez denunció este viernes en el Panorama de la Mañana que durante seis años ha sido víctima de violencia por su expareja y padres de sus hijos.
Ante esta avalancha de amenazas, acusaciones y desconsideración hacia Dominguez y la perturbación de los hijos que procrearon entre las edades de nueve, diez y 17 años y el acoso social y las burlas en los centros educativos, ella le solicitó cortar todo vínculo.
La afectada cuenta que ha vivido una historia de terror y que ha recibido poco apoyo institucional en materia de seguridad y desde la unidad de género, además, de afirmar que su expareja, en su momento pudo pagarle distintas personas para que le informaran todos sus movimientos. Hasta llegando a acusar al Ministerio Público de conspirar contra su persona.
Con un rostro devastado y una voz trémula, la víctima de violencia de género aseguró que llegó a suministrarle alcohol al mayor de sus hijos como especie de un tranquilizante y que también entró en una ocasión a su casa sin invitación y de manera agresiva, hasta irse a las trompadas con su actual pareja, de nombre Mickael.
“Aquí hay una empatía cero en las unidades, no quiero desacreditar a nadie, pero, hay una empatía muy pobre en las unidades, muy pobre… si ellos no te ven que tú llegas con sangre y golpeada. Tener una narrativa clara para una víctima no es fácil. Después de seis años de maltrato es que yo tengo mi narrativa clara, para mí no eran maltratos y yo los normalizaba”, admitió la denunciante.
Cansada del rechazo de los medios de comunicación locales en Tamboril y Santiago de los Caballeros decidió acercarse al Grupo de Medios Panorama, Tal como es; para elevar su voz hacia la garantía de su vida y de sus hijos, pue, en algún tiempo valoró la oportunidad de retirarse a vivir hacia los Estados Unidos con su madre y un hermano.
“La misma sociedad que me pide ser fuerte, es la misma sociedad que me juzga, y que cuando alguien tiene dinero. te echan abajo y lo defienden”, tras mostrar la medida de coerción de la cual afirmó Domínguez, su agresor pagó una guagua entera con pancartas para reunir voces hacia su legítima defensa.
Como un hecho, casi sin precedentes, la medida de coerción del violentador tiene un volumen estimado de 400 páginas, según declaración de Indiana Domínguez, en estos seis años como una bitácora del maltrato, la persecución y todos los momentos que ella reconoció ha tenido que sortear con su vida y la de sus hijos.
Sostuvo que su expareja ha falsificado pruebas, comprado voluntades y que, actualmente, ha sido calificado como posible paciente de salud mental y terapias de la masculinidad. De la manutención dijo que al principio recibía 200 mil pesos y ahora solo dispone de 40 mil pesos. A todo esto, también, cuida de un hijo del agresor que tiene 20 años de edad de otro matrimonio, ya que la madre salió huyendo del país hacia Argentina por la violencia.