Panorama Político.- En nuestras Memorias del Panorama, recordamos el pasado para llegar al presente, y es que entre risas y cuentos, el expresidente Hipólito Mejía ni perdona ni olvida. Ahora se prepara para propinar un golpe electoral que hemos denominado «La Venganza de Papá».
Y es que en plena campaña electoral del año 2012, el entonces senador por la provincia de Peravia, Winston Guerrero, acusó al ingeniero Hipólito Mejía de haber viajado a México en un avión pilotado por una persona al servicio del hoy convicto «Chato Guzmán», jefe del cartel de Sinaloa, y que había ido a buscar dinero para la campaña electoral. Esto provocó una demanda judicial por parte de Mejía en un litigio que tardó cinco años, culminando con unas disculpas por escrito públicas en el año 2018.
«La revancha de Papá»
En un acto en apoyo a Julito Fulcar, actual diputado y candidato a senador por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), el expresidente Mejía afirmó: «Yo le dije a él que algún día yo iba a venir a Baní para cobrarle el pagaré de la vagamundería esa que me hizo aquella vez cuando me tildó que yo estaba en México».
«Quiero que quede en el sótano, para que se retire y se vaya lo antes posible, a él y a todos los jabladores». Afirmó Mejía sobre Winstom Guerrero.
Afirmó que desea que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) logre ganar tres diputaciones, y puntualiza que también desea hacerle «Buhh» al exsenador que califica como «azaroso».
Julito Furcal que mande a buscar al sastre…
La determinación de Mejía, los cuadros dirigenciales de Peravia, la debilidad opositora, el poder oficialista y la marca «Fulcar», colocan más cerca el día donde pueda vestirse de blanco como nuevo senador.
Hipólito definitivamente, no tendrá piedad.