Panorama Nacional. La Policía Nacional está investigando las circunstancias en las que falleció una mujer de aproximadamente 87 años, cuyo cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición dentro de su vivienda, localizada en la calle Eugenio María de Hostos, frente a las ruinas de San Francisco de Asís, en la Ciudad Colonial del Distrito Nacional.
El cuerpo de Deisy Dilenia Matos fue levantado el miércoles pasadas las 10:00 de la noche, tres días después de su deceso.
Como parte de las indagaciones, fue detenido su hijo, Rafael de Jesús de Acosta, de 60 años, quien vivía con la señora en el lugar. Según las investigaciones, él informó a una tía sobre la situación, y ella le habría dicho que se encargaría del procedimiento, pero no lo hizo, dejando el cuerpo sin reportar por tres días.
Aunque el cadáver no presentaba signos de violencia, se espera el informe de Patología Forense para esclarecer las causas de la muerte. Las autoridades fueron alertadas tras la intervención de un sobrino de la fallecida, identificado como Miguel, quien acudió al domicilio y notificó a las autoridades.
Miguel llegó al lugar alrededor de las 8:30 de la noche del miércoles, encontró la puerta abierta y, al entrar, percibió el fuerte olor. Al revisar una de las habitaciones, encontró el cuerpo en descomposición y reportó el suceso.
Algunos vecinos, bajo anonimato, comentaron que el hijo de la difunta tenía problemas de adicción a las drogas, lo que, según ellos, explicaría su comportamiento. Añadieron que él vivía solo con su madre y dependía de las remesas que recibían de una hija que reside en el extranjero.
Vecinos mencionaron haberlo visto comprando hielo, por lo que suponen que intentaba retrasar la descomposición del cuerpo. Incluso, unas horas antes de que las autoridades llegaran, un residente de la misma calle afirmó haberlo visto entrar y salir de la casa como si nada hubiera ocurrido.
A las 8:00 de la noche de este jueves, la vivienda, ubicada en el primer piso de un edificio de tres niveles, permanecía vacía con las luces encendidas, mientras el olor a descomposición seguía presente en los alrededores.