Actualidad Opinión

Europa ante el abismo: diplomacia perdida y escalada sin salida

COMPARTIR

Una advertencia desde Moscú.

Panorama Opinión. Una entrevista realizada por Glenn Diesen a Dmitry Polyanskiy, embajador de Rusia ante la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), no es una simple pieza de propaganda ni una declaración rutinaria: es una alerta sobre el nivel de deterioro que ha alcanzado la seguridad europea. Su mensaje central es incómodo, pero difícil de ignorar: la diplomacia ha sido desplazada por la lógica de la presión, la confrontación y la obediencia a un guion de bloques.

La UE y la OTAN: política sin salida

Uno de los puntos más fuertes de la entrevista es la denuncia de que la Unión Europea y la OTAN han dejado de buscar salidas políticas reales. En vez de promover negociación, desescalada y equilibrio, han optado por alimentar una dinámica de sanciones, rearme y mensajes cada vez más agresivos. Esa estrategia puede producir titulares, pero no seguridad. Y cuando la diplomacia se convierte en un adorno, el conflicto empieza a gobernar por sí mismo.

La gravedad ya no se oculta

Polyanskiy fue más allá al señalar que en Rusia ya hay quienes hablan de usar armas nucleares tácticas. No lo presenta como una decisión tomada, pero sí como un síntoma grave de hasta qué punto se ha degradado el clima estratégico. Esa referencia no debe usarse para sembrar pánico, sino para entender que el lenguaje de la guerra ha entrado en una fase mucho más peligrosa que la de hace apenas unos años.

La OSCE vaciada de sentido

El entrevistado también sostiene que la OSCE ha quedado debilitada y casi irrelevante, porque Europa abandonó la idea de una arquitectura de seguridad común y prefirió sostener una lógica de confrontación permanente. Esa crítica merece atención; cuando un organismo creado para prevenir tensiones termina reducido a escenario de acusaciones cruzadas, el problema ya no es solo político, sino institucional.

La narrativa sustituye al análisis

Otro aspecto inquietante es la manera en que la guerra se cuenta al público europeo. Según Polyanskiy, se ha impuesto un relato simplificado que oculta antecedentes, borra responsabilidades compartidas y convierte toda disidencia en sospecha. Ese mecanismo no fortalece la democracia; la empobrece. Y cuando la opinión pública solo recibe una versión, la posibilidad de una salida negociada se reduce todavía más.

Un llamado urgente

La lección más clara de esta entrevista es que Europa no está gestionando una crisis; está contribuyendo a prolongarla. Si la UE y la OTAN siguen sustituyendo la diplomacia por la escalada, el continente se acercará cada vez más a una zona donde los errores dejan de ser reversibles. Y en ese terreno, incluso la mención de armas nucleares tácticas deja de sonar como exageración y pasa a ser una señal de alarma que nadie sensato debería minimizar.

© 2026 Panorama
To top