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Errores comunes que pueden empeorar el dolor de espalda

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Panorama Salud. – Levantar un galón de agua, pasar ocho horas sentado frente a una computadora, cargar las compras del supermercado o incluso dormir en una mala posición. Son situaciones cotidianas que pueden terminar con un dolor en la parte baja de la espalda.

Aunque muchas personas optan por guardar reposo, auto medicarse o esperar que el dolor desaparezca solo, estas decisiones pueden terminar agravando el problema.
El doctor Piero Perrone Mora, médico especializado en cirugía de columna, explica que el dolor lumbar es una de las consultas más frecuentes en los consultorios médicos y que, en la mayoría de los casos, no se debe a una enfermedad grave.

El ortopedista y traumatólogo advierte que actuar de manera incorrecta durante los primeros días puede hacer que una molestia temporal termine convirtiéndose en un dolor crónico.
“No se trata de un problema poco común. La Sociedad Dominicana de Cirugía de Columna estima que ocho de cada diez personas sufrirán dolor de espalda en algún momento de su vida. Además, esta condición representa una de las principales causas de incapacidad laboral en adultos, afectando tanto la productividad como la calidad de vida”, resalta.
Agrega que uno de los errores más frecuentes es pensar que la mejor solución es quedarse acostado hasta que el dolor desaparezca.

Dice que durante años ese fue el consejo más repetido, pero hoy la evidencia médica demuestra lo contrario, ya que permanecer varios días en cama hace que los músculos pierdan fuerza, aumenta la rigidez y retrasa la recuperación.

«Lo recomendable es mantenerse en movimiento dentro de lo que el dolor permita», explica Perrone Mora, miembro del cuerpo médico especializado de Spine Center, centro desde el cual ofrece evaluación y tratamiento de enfermedades de la columna vertebral, tanto con manejo conservador como mediante cirugía cuando es necesario.

Refiere miembro de varias asociaciones internacionales de cirujanos de columna, que caminar distancias cortas, cambiar de posición con frecuencia y retomar poco a poco las actividades diarias suele ser más beneficioso que el reposo prolongado.

“Eso sí, cualquier movimiento que aumente considerablemente el dolor o provoque molestias que bajen hacia la pierna debe ser evaluado por un especialista”, Perrone Mora, con más de 15 años en práctica médica enfocado en este tipo de temas.

Otro error muy común es abrir el botiquín y comenzar a tomar medicamentos sin consultar al médico. Analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares pueden aliviar temporalmente el dolor, pero también pueden provocar efectos secundarios importantes si se usan de forma inadecuada, especialmente en personas con hipertensión, problemas renales o enfermedades del estómago.

Para el especialista, el verdadero problema no es aliviar el dolor, sino hacerlo sin saber qué lo está causando.
«No todas las molestias de espalda tienen el mismo origen. Puede tratarse de una contractura muscular, una hernia discal, una inflamación de las articulaciones o incluso una fractura. Cada caso necesita un tratamiento diferente», señala.

Impacto de las redes

A su juicio, las redes sociales también han contribuido a otro error cada vez más frecuente: seguir rutinas de ejercicios o estiramientos sin conocer la causa del dolor. Videos que prometen aliviar la espalda en pocos minutos pueden resultar útiles para algunas personas, pero perjudiciales para otras.
«Lo que ayuda a un paciente puede empeorar a otro», advierte Perrone Mora, miembro de las sociedades dominicanas de Ortopedia y Cirugía de Columna.
Un masaje intenso, una manipulación brusca de la columna o ciertos ejercicios pueden agravar una lesión cuando existe compresión de un nervio, una hernia discal o una fractura por osteoporosis, sostiene.

Recomendaciones

Por eso, insiste en que primero debe hacerse una evaluación médica y luego diseñar un plan de rehabilitación adaptado a cada paciente.
El miedo también juega un papel importante. Muchas personas dejan de caminar, de hacer ejercicio o incluso de agacharse por temor a que el dolor empeore. Sin embargo, esa falta de movimiento termina debilitando los músculos que sostienen la columna y hace que la espalda tolere cada vez menos los esfuerzos cotidianos.
«El ejercicio bien indicado protege la columna, no la daña», asegura el especialista, quien agrega que “fortalecer los músculos del abdomen, la espalda, las caderas y los glúteos ayuda a reducir el riesgo de nuevos episodios y favorece una recuperación más rápida”.

Aunque la mayoría de los dolores lumbares mejoran con medidas sencillas, Perrone recuerda que existen señales que nunca deben ignorarse. Si el dolor baja hacia una o ambas piernas acompañado de debilidad, pérdida de sensibilidad, dificultad para controlar la orina o las evacuaciones, fiebre, pérdida de peso sin explicación o aparece después de una caída importante, es necesario acudir de inmediato a un centro de salud.

El especialista también recomienda buscar atención médica cuando el dolor persiste durante varias semanas, reaparece con frecuencia o comienza a interferir con actividades tan simples como caminar, trabajar o dormir.

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