Panorama Internacional._ Los votantes de Perú acuden a las urnas este domingo para unas elecciones presidenciales marcadas por una extrema fragmentación y la desconfianza en las instituciones del país, con un número récord de candidatos entre los que elegir: 35.
No se espera que ningún candidato gane por mayoría absoluta, dado el gran número de aspirantes. Es probable que los dos candidatos más votados pasen a una segunda vuelta el 7 de junio, donde podrían surgir divisiones ideológicas más claras.
Pocos esperan que las elecciones resuelvan la inestabilidad política que ha afectado a Perú durante años. Tres presidentes han pasado por el poder desde que los peruanos eligieron a uno por última vez en 2021.
Aquella votación llevó al poder a un candidato outsider, Pedro Castillo, un maestro rural de izquierda que hizo campaña con la promesa combatir la desigualdad y reformar el modelo económico de Perú. Su presidencia pronto se desmoronó en medio de investigaciones por corrupción, una gestión caótica y promesas incumplidas.
Poco más de un año después de asumir el cargo, con una moción de vacancia inminente, Castillo intentó disolver el Congreso y gobernar por decreto. En cambio, fue destituido y arrestado ese mismo día.
Su vicepresidenta, Dina Boluarte, quien lo sucedió, resultó profundamente impopular. En octubre, con muchos peruanos furiosos por el aumento de la delincuencia y los escándalos políticos, fue sometida a un juicio político y destituida.
Su sucesor, José Jerí, fue destituido apenas cuatro meses después, tras revelarse que había mantenido reuniones no reveladas con empresarios que estaban bajo investigación. Su sustituto, José María Balcázar, el actual presidente interino, no se presenta a las elecciones.