Panorama Económico . _ La Unión Nacional de Empresarios instó al Gobierno a enviar señales claras de responsabilidad fiscal mediante la reducción del gasto corriente, como forma de respaldar el llamado a sacrificio hecho por el presidente Luis Abinader ante el impacto de la crisis internacional.
Los dirigentes empresariales Julio César García y Leonel Castellanos, presidente actual y pasado del gremio, respectivamente, consideraron que las medidas para enfrentar los efectos de la guerra en Medio Oriente deben iniciar desde el propio Estado, dando el ejemplo con un plan de austeridad real y visible para la población.
Durante una entrevista en el programa D’AGENDA, ambos coincidieron en que la situación global representa un desafío para la economía dominicana, por lo que el Gobierno debe presentar un plan concreto que permita mitigar los efectos del conflicto.
García enfatizó que, aunque todos los sectores deben aportar según sus posibilidades, corresponde al Estado liderar el proceso. “El gobierno tiene que trazar la pauta y demostrarlo con un plan que se sienta, que se vea y no se quede en papeles”, sostuvo.
En ese sentido, insistió en que las medidas deben enfocarse también en proteger a los sectores más vulnerables, en especial a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que representan más del 90 % del tejido empresarial del país.
El presidente de la UNE advirtió que el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán tendrá repercusiones directas en la economía nacional, provocando incrementos en los costos de las empresas y en los precios de bienes y servicios.
“Cuando suben los combustibles, como ya está ocurriendo, aumentan los fletes y las materias primas, lo que inevitablemente impacta el costo de vida de la población”, explicó García.
El empresario señaló que, aunque el Gobierno ha tomado algunas medidas, aún se requieren acciones más contundentes para evitar que la crisis afecte de manera significativa a las mipymes, así como a los sectores de menores ingresos.
De su lado, Castellanos calificó el panorama económico internacional como “impredecible”, señalando que la guerra en Medio Oriente ha generado incertidumbre sobre el crecimiento económico mundial.
Indicó que organismos como el Fondo Monetario Internacional ya han advertido sobre una desaceleración de la economía global como consecuencia del conflicto.
Ante este escenario, propuso aprovechar la coyuntura para impulsar reformas que faciliten la inversión privada y mejoren los ingresos del Estado, incluyendo una revisión de los subsidios.
“El país debe avanzar hacia subsidios focalizados, dirigidos a quienes realmente lo necesitan, en lugar de mantener esquemas generalizados que benefician por igual a ricos y pobres”, planteó.
Finalmente, los representantes de la UNE coincidieron en que la actual crisis representa una oportunidad para que los distintos sectores del país reflexionen y construyan consensos sobre el modelo económico que necesita la República Dominicana.
Reiteraron que el sacrificio debe ser compartido, pero liderado por el Estado, con medidas claras que generen confianza en la ciudadanía y contribuyan a enfrentar los efectos de la situación internacional.