Panorama Internacional. El FBI advierte a los operadores de drones que se mantengan alejados de los estadios y zonas de eventos del Mundial de Fútbol 2026, bajo amenaza de arresto. La agencia completó un programa de entrenamiento con más de 60 organismos policiales locales, estatales y del condado para detectar y neutralizar aeronaves no autorizadas cerca de las sedes del torneo.
El subdirector adjunto del FBI, Christopher Raia, confirmó a NBC News que la agencia no identificó amenazas concretas o creíbles contra el torneo. Aun así, anticipó incidentes: “Van a ir desde un aficionado que tomó de más hasta un ataque terrorista mayor”, dijo.
La agencia cuenta con cámaras, radares y dispositivos de escucha para detectar drones no autorizados. Una vez identificados, los agentes tienen tres opciones: tomar el control electrónico del aparato, confundirlo para que cambie de rumbo, o derribarlo si las circunstancias lo exigen.
El agente del FBI, Mike Torphy, que dirige el programa de certificación, explicó a NBC News que el entrenamiento apunta primero a desarrollar “criterio” en los oficiales, para que distingan una amenaza real antes de actuar.
“El espacio aéreo se ha vuelto muy concurrido”, señaló.
Más de 60 agencias policiales de los estados y ciudades sede completaron el programa en las instalaciones del FBI en el Redstone Arsenal, en Huntsville, Alabama. El FBI planea seguir dictando clases incluso después de que termine el torneo.
En los ejercicios prácticos, la agencia usó sus propios drones para simular situaciones de intercepción. Una advertencia en voz alta se activaba sobre el piloto infractor: “¡Esto es el FBI! Violaste una zona de vuelo restringido. Aterriza tu dron de inmediato”.
Los drones representan un problema específico para la seguridad porque la tecnología avanza rápido y están disponibles para cualquier persona, según explicó el FBI a NBC News. Pueden cargar tanto una cámara inofensiva como una sustancia peligrosa.
El antecedente más cercano ocurrió el 11 de enero de 2025: un dron no autorizado sobrevoló el M&T Bank Stadium de Baltimore durante un partido de playoffs de la NFL con más de 70.000 espectadores, lo que detuvo el juego por varios minutos, según consignó Commercial UAV News.
Era la segunda vez en dos años que sucedía en ese mismo estadio, y en ambos casos el operador enfrentó cargos federales.