Panorama Nacional. La República Dominicana figura entre los países con mayor índice de accidentabilidad en la región. Un reciente estudio reveló que solo 2% de los motociclistas que circulan en el Distrito Nacional utilizan espejos retrovisores en sus vehículos, pese al alto flujo vehicular y la exposición permanente a situaciones de riesgo en las calles.
El estudio detalla que los motociclistas suelen maniobrar entre los autos durante los semáforos en avenidas principales, desplazándose en espacios estrechos y sin la asistencia de retrovisores, lo que eleva la vulnerabilidad de todos los actores viales.
La Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido), responsable del estudio, realizó un conteo visual y observación directa en puntos estratégicos de la ciudad. Se contabilizaron 8,965 motocicletas en circulación y solo 179 de ellas tenían los retrovisores colocados. Los datos muestran que la ausencia de este accesorio no es un caso aislado, sino una práctica extendida, especialmente entre quienes se dedican a servicios de mensajería, transporte y entregas a domicilio, incluyendo conductores de plataformas digitales y empresas de delivery.
Según Movido, la metodología aplicada consistió en observar y registrar el paso de motocicletas en zonas de alto tráfico, validando la presencia o ausencia de los espejos. El resultado confirma que el uso de retrovisores es excepcional y no la norma, lo que incrementa los riesgos tanto para los motociclistas como para el resto de los usuarios de la vía.
Las razones para circular sin retrovisores varían entre los conductores. Algunos de los mensajeros que se desplazan en motocicleta y fueron consultados durante el informe señalaron que retirar los espejos facilita el desplazamiento entre los vehículos y reduce la probabilidad de sufrir golpes con los retrovisores de los autos. Mientras que otros señalaron que también el reflejo del sol sobre los espejos puede deslumbrar a otros motociclistas, lo que lleva a muchos a colocarlos de manera frontal o incluso retirarlos completamente.
Otro motociclista, comentó a Movido que mantiene los retrovisores instalados, pero los coloca hacia dentro, ya que, según afirma, “el retrovisor no mira todo hacia atrás, tiene su punto ciego” y prefiere girar la cabeza para observar los laterales. Esta adaptación refleja la percepción de que los espejos convencionales no cubren completamente el campo visual que ellos consideran necesario para circular con seguridad en las calles de la ciudad.
Frente a estos comportamientos, también existen quienes prefieren mantener el equipamiento de seguridad original de sus motocicletas para evitar incidentes.