Panorama Internacional. El nuevo consejo de transición en Haití, que asumió la jefatura del Estado tras la dimisión del controvertido primer ministro del país caribeño, eligió este martes a Edgard Leblanc como presidente del órgano de gobierno, durante una ceremonia celebrada en Puerto Príncipe.
Leblanc tendrá un papel de coordinador en el consejo presidencial, investido la semana pasada con el objetivo de restablecer el orden en un país devastado por la violencia de las pandillas.
La instalación de esta entidad es el primer paso para crear nuevas instituciones que contribuyan a superar la crisis que sufre Haití. Al menos a nivel institucional, pero por el momento no se ha conseguido reducir los niveles de violencia que ejercen las bandas.
Haití sigue a la espera de la llegada de la misión multinacional autorizada por la ONU. Pero esta que todavía no ve la luz por la falta de financiación internacional.
Las bandas armadas, además de aterrorizar a barrios enteros de civiles, han atacado en las últimas semanas infraestructuras públicas como comisarías de policía, la universidad, templos y el aeropuerto de Puerto Príncipe, hasta ahora en sus manos y cerrado al tráfico.
Mientras la intervención se materializa, las pandillas incrementan su nivel de violencia, al punto de que el primer trimestre de 2024 ha sido el más sangriento en el país desde 2022, que fue cuando empezó la peor ola de delincuencia y criminalidad en los últimos años.