Víctor Manuel Rocha, ex embajador cubano y diplomático de Estados Unidos, de 73 años, enfrenta acusaciones de espionaje en favor de naciones adversas a Washington. Se reveló que utilizaba un pasaporte dominicano para evadir el seguimiento de los servicios de inteligencia.
El origen de este pasaporte permanece desconocido, y tanto el Ministerio de Relaciones Exteriores en República Dominicana como el Gobierno no se han pronunciado al respecto.
Rocha, quien se desempeñó como embajador de Estados Unidos en Bolivia de 2000 a 2002, enfrenta cargos por espionaje en beneficio del régimen socialista de Fidel Castro en Cuba, durante la Guerra Fría. Además, se le acusa de participar en una conspiración para derribar aviones del grupo Hermanos al Rescate mientras estaba asignado en el Departamento de Estado.
La cadena CNN Internacional cita que Rocha fue formalmente acusado en un tribunal federal de Florida por actuar como agente secreto extranjero de Cuba. Los fiscales señalan que apoyó en secreto a la República de Cuba, llevando a cabo una misión clandestina de recopilación de inteligencia contra Estados Unidos como agente encubierto de los servicios de inteligencia cubanos.
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Rocha, durante reuniones con un empleado encubierto del FBI que se hizo pasar por miembro de la inteligencia cubana, se refirió repetidamente a Estados Unidos como «el enemigo» y elogió al revolucionario Fidel Castro. La acusación revela que Rocha tenía un acceso único a información gubernamental no pública debido a su papel en el Departamento de Estado.
El fiscal general Merrick Garland destacó que el caso contra Rocha expone una de las infiltraciones más significativas y prolongadas del Gobierno de Estados Unidos por parte de un agente extranjero.
Rocha enfrenta tres cargos federales, incluido el de actuar como agente ilegal de un Gobierno extranjero. Tras su arresto, tuvo una comparecencia inicial en el tribunal federal de Miami, donde los fiscales solicitaron su detención hasta el juicio.
El ex embajador, que trabajaba como asesor senior de negocios internacionales en la consultora LLYC USA al momento de su arresto, ya no está asociado con la empresa, según un comunicado de esta, y colaborará plenamente con las autoridades según sea necesario.