Panorama Nacional. Normil Laureine Victoria tiene 12 años y hoy cumple 18 días desaparecida, sin que hasta el momento se tenga información sobre su paradero. El tiempo avanza, pero para su familia cada hora transcurre con el peso de la incertidumbre, el miedo y una angustia que no da tregua.
Su caso se suma al de otros niños reportados como desaparecidos en el país, entre ellos Brianna Genao y Roldanis Calderón, ambos de tres años, en hechos ocurridos en Barrero, municipio de Imbert, Puerto Plata, y en Manabao, Jarabacoa, provincia La Vega, una coincidencia que acrecienta la preocupación social.
Norly, como la conocen quienes la rodean, vive junto a sus padres en el sector Los Tocones, al noroeste de Santiago. Salió de su casa el sábado 24 de enero, alrededor de las 5:00 de la tarde, y desde entonces no volvió. Cada día que pasa es una carga más pesada para una familia que vive aferrada a la esperanza, pero también al temor de no saber dónde está.
La última imagen de la menor fue captada por una cámara de seguridad. Ese registro se convirtió en el último rastro visible de la niña. Desde entonces, el silencio ha sido absoluto.
Con la voz quebrada y marcada por noches sin dormir, su madre, Enive Senatus, describe el dolor de no tener respuestas. “Ella salió como cualquier día y nunca regresó. No sabemos si tiene hambre, si está asustada, si alguien la tiene. Esa incertidumbre nos está destruyendo”, expresó entre lágrimas.
La familia asegura que presentó la denuncia formal por desaparición, pero denuncia la falta de avances concretos por parte de las autoridades, una situación que ha profundizado la desesperación.
Ante la ausencia de respuestas, Enive Senatus hizo un llamado urgente a los organismos especializados en la búsqueda de menores para que refuercen las investigaciones y activen protocolos efectivos de localización.