Panorama Internacionales. Cuatro miembros de una familia de India murieron tras comer una sandía que contenía una sustancia química tóxica presente en el veneno utilizado para exterminar ratas, pero los investigadores dicen que aún no saben cómo terminó en la fruta.
Las víctimas son Abdullah Dokadia, su esposa Nasreen y sus hijas Ayesha y Zainab, quienes fueron hallados muertos en su residencia ubicada en el barrio de Pydhonie, en Bombay, el 25 de abril, según informó BBC.
La tragedia acaparó los titulares nacionales en India y el caso se conoció localmente como las «muertes de la sandía», después de que la policía declarara que la fruta fue lo último que comió la familia antes de enfermar, provocando incluso una caída en los precios del mercado de frutas de Bombay.
La policía informó que la familia había invitado a cenar a unos parientes la noche anterior a su muerte y que habían comido biryani antes de que los invitados se marcharan alrededor de las 22:30. Horas después, la familia comió sandía y, poco después, comenzaron a sufrir vómitos y diarrea.
Según BBC, los cuatro fueron llevados a un hospital cercano y posteriormente trasladados al Hospital JJ, pero todos fallecieron más tarde.
“Seguimos recabando pruebas y analizando todas las posibilidades en busca de motivos”, declaró la policía a la BBC. “No hemos descartado el homicidio, la muerte accidental ni el suicidio”.
La semana pasada, los investigadores forenses anunciaron que se había detectado fosfuro de zinc, una sustancia química altamente tóxica que se usa comúnmente en veneno para ratas, en los órganos de las víctimas y en muestras de sandía recogidas durante la investigación, según informó el medio.
El compuesto químico se encontró en «muestras de vísceras como el hígado, los riñones y el bazo, así como en muestras del contenido estomacal, la bilis y la grasa abdominal», declaró a la BBC el Dr. Vijay Thakare, director del Laboratorio de Ciencias Forenses.
El subcomisionado de policía Pravin Mundhe también confirmó al medio que se detectó fosfuro de zinc en la muestra de sandía recogida durante la investigación, pero no en ningún otro alimento incautado en la vivienda.
Medios señalan que el edificio donde vivían los Dokadia tenía un problema de roedores y que muchos residentes utilizaban repelentes, pastillas de veneno y almohadillas adhesivas para combatir las ratas.