Panorama Nacionales. Más de 8,300 personas participaron en un proceso de consulta nacional que durante los últimos meses recorrió distintos sectores de la sociedad dominicana para recoger propuestas sobre el futuro de la educación, un ejercicio que concluyó este miércoles con la presentación de sus resultados y que abre ahora el camino hacia la elaboración de una nueva estructura educativa para el país.
El proceso, que las autoridades definieron como una consulta y no como una encuesta, involucró a representantes de 16 sectores y se desarrolló a través de más de 120 espacios de participación, con la presencia de actores vinculados a la educación, estudiantes, docentes, familias, organizaciones sociales, sectores productivos y otras áreas de la vida nacional.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas durante el acto de cierre, 8,321 personas participaron en las diferentes jornadas de consulta, mientras que más de 6,000 completaron el proceso aportando sus datos de identificación, permitiendo recoger de manera directa sus experiencias, inquietudes y propuestas sobre el sistema educativo dominicano.
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Uno de los datos destacados durante la presentación fue la participación femenina, ya que seis de cada diez personas que intervinieron en los espacios de consulta fueron mujeres. Asimismo, alrededor del 60 % de los participantes estuvo vinculado directamente al sector educativo, incluyendo docentes y estudiantes.
El cierre de esta primera etapa estuvo encabezado por el presidente Luis Abinader, en una jornada que marca el punto de partida para una fase de análisis técnico y formulación de propuestas que, según explicaron las autoridades, deberá conducir a la construcción de un nuevo modelo educativo.
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, explicó que uno de los resultados que deja el proceso es la propuesta de organizar el sistema educativo dominicano sobre la base de cuatro subsistemas.
La transformación planteada, según indicó, no se limitará a modificar aspectos puntuales de la enseñanza, sino que contempla una revisión de la legislación y del currículo, con el propósito de preparar a los estudiantes para un mercado laboral y una sociedad marcados por los avances tecnológicos.
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Durante su intervención, Santos Badía sostuvo que la educación dominicana debe convertirse en un espacio que permita a los estudiantes desarrollar sus capacidades y pensar con libertad.
«Lo que queremos es una educación donde se tenga el derecho de pensar, de soñar, disentir y planificar», expresó.
El funcionario también se refirió a las inquietudes surgidas en torno al futuro de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), ante la posibilidad de que una eventual reforma educativa implique cambios en ambas instituciones.
En ese sentido, aseguró que la autonomía de la UASD no será eliminada ni reducida.
«No es cierto que la autonomía de la UASD será disminuida o afectada en su autonomía. Se mantiene la autonomía y lo que establece la ley. Solo las normas de la nueva ley incidirán en la universidad», afirmó.
Sobre el INFOTEP, Santos Badía sostuvo que la institución continuará funcionando bajo su propia legislación.
«En el INFOTEP seguirá existiendo con su ley igualmente», aseguró.
La transformación propuesta parte de la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para un escenario que ha cambiado aceleradamente con la llegada de nuevas tecnologías.
El ministro de Educación, Ciencia y Tecnología planteó que la escuela del futuro debe formar jóvenes capaces de desenvolverse en un mundo marcado por la inteligencia artificial, la robótica, el metaverso y la realidad aumentada.
«Esta transformación implica una reforma de la ley y del currículo para que los muchachos aprendan, para que puedan tener buenos empleos, para que estén preparados para enfrentar el desafío de una cuarta revolución industrial», expresó.
Añadió que la educación no puede permanecer al margen de los cambios tecnológicos que están redefiniendo la forma de trabajar, producir y relacionarse.
«La escuela del futuro tiene que garantizar que los jóvenes estén preparados para enfrentarse al desafío de la inteligencia artificial, la robótica, el metaverso, la realidad aumentada y otros instrumentos propios de esta revolución», sostuvo.
La propuesta contempla además la creación de un expediente único para cada estudiante, que permita acompañar su trayectoria educativa desde el nivel preescolar hasta la educación superior.
La iniciativa busca que la información académica y el recorrido formativo de cada alumno puedan mantenerse integrados a lo largo de las diferentes etapas del sistema, evitando que la trayectoria educativa quede fragmentada entre los distintos niveles.
El ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, destacó que el proceso no fue concebido para defender posiciones particulares, sino para construir una propuesta a partir de las opiniones recogidas en el territorio nacional.
«No estamos para defender posiciones u opiniones, sino para construir un nuevo modelo basado en el rigor científico y la sabiduría de quienes sueñan un mejor país», afirmó.
Freund resaltó que los resultados presentados son producto de la participación de miles de personas que compartieron sus experiencias y expectativas sobre el futuro de la educación.
«Lo que presentamos es resultado de la consulta a la gente con un propósito común: la educación dominicana», manifestó.
A partir de ahora, explicó, el desafío será evitar que las propuestas recogidas durante el proceso queden archivadas y convertirlas en una estructura concreta de transformación.
«El deber ahora es que ese esfuerzo de consulta no se pierda. Todo esto se va a convertir en el diseño de un sistema educativo integral y estructurar una ley», afirmó.
El funcionario explicó que la construcción de ese nuevo marco legal no ocurrirá de manera inmediata, debido a que requerirá una etapa de elaboración y discusión técnica antes de llegar al Congreso Nacional.
La intención es preparar un anteproyecto que posteriormente sea sometido al Poder Legislativo para su discusión y eventual aprobación.
«Elaboraremos un anteproyecto y se llevará al Congreso Nacional. Se busca una ley porque una ley se cumple, aunque falta voluntad. Si es un plan, se hace si hay voluntad», sostuvo.
Una consulta que busca cerrar una etapa y abrir otra
Con la presentación de los resultados concluye la fase de consulta y sistematización de las propuestas recogidas en los diferentes espacios de participación. Sin embargo, el proceso apenas entra en una nueva etapa.
La Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa deberá ahora convertir las inquietudes, propuestas y planteamientos surgidos durante las consultas en documentos técnicos que permitan definir el alcance de la reforma.
El objetivo es construir una visión compartida sobre el sistema educativo dominicano y establecer las bases de políticas públicas que respondan a los desafíos actuales y futuros del país.
La Comisión Ejecutiva está integrada por los ministros Luis Miguel De Camps, de Educación; Rafael Santos Badía, de Educación Superior, Ciencia y Tecnología; Sigmund Freund, de Administración Pública; y Maira Morla Pineda, directora general del INFOTEP.