Panorama Opinión. Cambiar la cédula de identidad a más de siete millones de ciudadanos dominicanos es una jornada compleja y delicada.
El proceso iniciado el pasado 13 de abril por la Junta Central Electoral, en unos 210 centros a nivel nacional y otros 25 en el exterior, debe recibir el mayor apoyo de los ciudadanos, los medios de comunicación, las plataformas digitales y las instituciones.
Se trata del mayor proyecto de ciudadanía de los últimos tiempos, que procura actualizar la identidad de los dominicanos y dominicanas en todas partes del mundo.
Este documento de identidad no es solo la puerta a la modernidad, sino también el que confirma la existencia de una persona y sus derechos legales y políticos, que permite ejercer el voto y toda transacción comercial.
Hacer conciencia de lo que implica el proceso es un deber de todos.
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