Panorama Internacional. Centroamérica supera los 60 millones de líneas celulares activas, un dato que revela la magnitud del mercado móvil en la región y anticipa una nueva etapa de competencia tecnológica centrada en la expansión de la tecnología 5G y la mejora de la cobertura y la calidad del servicio. Las cifras difundidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el Banco Mundial muestran que la cantidad de líneas móviles no solo iguala, sino que en varios países ya rebasa el número de habitantes. Este fenómeno se debe al uso de múltiples SIM por usuario y una sostenida competencia entre los proveedores, según el medio regional Centroamérica360.
Guatemala lidera la región con 20.7 millones de líneas celulares, seguida por El Salvador, que registra aproximadamente 12 millones de líneas activas, y Honduras con hasta 7.9 millones, de acuerdo con reguladores nacionales y la plataforma de información de negocios BNamericas. Más abajo se ubican Costa Rica (cerca de 7.5 millones de líneas), Nicaragua (alrededor de 7.4 millones) y Panamá (unos 7 millones). El mercado más pequeño corresponde a Belice, que cuenta con unas 300,000 líneas activas.
La penetración móvil en Centroamérica es una de las más altas del continente. El fenómeno de una base de líneas que supera al total poblacional se explica, en parte, por la costumbre de utilizar varias SIM, ya sea por razones económicas o estrategias de cobertura ante la diversidad de ofertas y la estructura del mercado, según el medio.
En países como El Salvador operan cuatro compañías principales, mientras que en Guatemala y Nicaragua la actividad se concentra en dos operadores. Esta estructura resulta en que el ingreso promedio por usuario (ARPU) se sitúe en aproximadamente USD 8 mensuales. Costa Rica y Panamá muestran los valores más altos, mientras que Guatemala, Honduras y Nicaragua registran los montos más bajos, diferencia atribuida al predominio de planes prepago en estos últimos y a la mayor cobertura en los primeros.
La telefonía celular llegó a la región entre finales de los años ochenta y mediados de los noventa, pero Costa Rica ofreció servicios en formato analógico desde 1973. Más adelante, Guatemala inició en 1989 y El Salvador adoptó tecnologías digitales en 1995. Desde entonces, el mercado evolucionó primero hacia la digitalización y actualmente hacia tecnologías más avanzadas.
El crecimiento acelerado de las líneas celulares, que se observó en años recientes, se ha moderado ante los altos niveles de saturación, según Centroamérica360. El sector, no obstante, reorienta sus inversiones a la modernización de infraestructura para impulsar el avance hacia tecnologías 5G.
Hasta 2025, la implementación de redes 5G muestra grados de avance contrastantes. En Guatemala, el servicio comercial 5G funciona desde 2022, con cobertura en la capital y principales ciudades gracias a los operadores Claro y Tigo. Costa Rica activó servicios comerciales de 5G tras la adjudicación de espectro y las compañías Claro y Liberty lideran el despliegue, con el objetivo de lograr cobertura nacional hacia 2026.
En El Salvador, los operadores comenzaron a activar progresivamente las redes 5G en un proceso de ajustes regulatorios que buscan fortalecer la economía digital.
Por su parte, Panamá mantiene pruebas piloto, con el despliegue comercial ralentizado a la espera de ordenamientos en el espectro radioeléctrico, a pesar de su infraestructura avanzada. Honduras avanza en la fase de planificación, con autoridades estableciendo nuevas reglas para propiciar inversiones y competencia. Nicaragua aún enfoca sus esfuerzos en ampliar la red 4G y no ha definido fechas para la introducción del 5G.
El despliegue efectivo del 5G depende de factores como la regulación, la capacidad de inversión y las condiciones del mercado doméstico de cada nación, lo que determina el ritmo y la cobertura de la próxima generación de telefonía móvil en Centroamérica, según el medio regional.