Panorama Internacional. Cerca de mil personas quedaron atrapados en la vertiente tibetana del monte Everest, tras ser sorprendidos por una tormenta de nieve repentina.
De acuerdo a las informaciones, unas 350 personas fueron rescatadas y trasladadas al poblado de Qudang, pero la mayoría permanece aún varada en áreas de gran altitud, por lo que las autoridades locales del condado de Tingri continúan las operaciones de búsqueda.
La tormenta que comenzó el viernes y se intensificó durante el sábado, provocó el derrumbe de tiendas y cubrió rutas de ascenso con varios metros de nieve. Las ráfagas de viento alcanzaron velocidades que impidieron el uso de helicópteros, lo que complicó el traslado de los atrapados.
Mientras tanto, las autoridades tibetanas suspendieron temporalmente la venta de permisos de ascenso y cerraron la zona turística del Everest hasta nuevo aviso.
El temporal forma parte de un sistema climático más amplio que también provocó fuertes lluvias en Nepal, donde al menos 47 personas murieron por inundaciones y deslizamientos de tierra, según Reuters
El incidente también expone el problema de la saturación del Everest con el exceso de expediciones, demasiados turistas sin experiencia y rutas convertidas en embotellamientos.