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Arrestan comisionado de proyectos de Nayib Bukele por presunta corrupción

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Panorama Internacional. -La Policía Nacional de El Salvador arrestó la noche de este jueves al comisionado presidencial Christian Flores por supuestamente cometer el delito de cohecho impropio en calidad de autor directo, según informó la Fiscalía General.

El organismo explicó, en un mensaje en su cuenta de X, que Flores “valiéndose de su cargo, como comisionado presidencial, exigía dinero a personas y empresas a cambio de beneficios y participación preferencial en los proyectos estratégicos del Gobierno”.

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Indicó que el detenido será presentado a los tribunales correspondientes para que sea procesado y responda ante las leyes.

La Fiscalía agregó que “esto es solo el inicio de una amplia investigación para deducir responsabilidades y de otros delitos de corrupción y que “continuará firme en la lucha contra la corrupción”.

El presidente en licencia y reelecto para un segundo mandato, Nayib Bukele, reaccionó a la detención de Flores y señaló que “no es el primero, y tampoco será el último”.

“Si Dios lo permite, nuestra guerra contra la corrupción será tan exitosa como nuestra guerra contra las pandillas”, agregó.

Bukele anunció en junio de 2023 que su Gobierno llevará a cabo una “guerra frontal” contra la corrupción y señaló que se construirá una cárcel para “los corruptos”.

Con más del 85% de los votos, Nayib Bukele (42), el “presidente millennial” de El Salvador, renovó sus credenciales este domingo, para gobernar el país centroamericano durante los próximos cinco años. Popular y polémico, el mandatario no gobernaría solo, sino que contaría con sus hermanos como principales asesores de gobierno. Según indican desde el diario digital salvadoreño El Faro, los mellizos Ibrajim y Yusef Bukele Ortez (30) junto a Karim (37) compondrían el anillo de poder más influyente alrededor del presidente Nayib Bukele. Los cuatro son hijos de Armando Bukele Kattán -muerto en 2015- y Olga Marina Ortez, y aunque los últimos no tengan cargos oficiales, forman un clan familiar que, según distintos expertos, buscaría perpetuarse en el poder. Nayib Bukele, nacido el 24 de julio de 1981, tiene seis hermanos más, cuatro mujeres y dos hombres, que nacieron de otras cinco uniones que, a lo largo de su vida, tuvo Armando Bukele Kattán. Uno de ellos es figura pública: Yamil Alejandro Bukele Pérez es el presidente de la entidad que rige la política deportiva del país, el Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES). Fue asignado para el cargo personalmente por el presidente. Con 46 años de edad, Yamil nació en la isla colombiana de San Andrés. Fuera de los hermanos Bukele Ortez y el presidente del INDES, ningún otro hermano o hermana de Nayib cumple un rol en el gobierno, formal ni informalmente, según explica un familiar cercano al clan Bukele Ortez citado por El Faro. “Los Bukele son una familia oligarca emergente de El Salvador. Pueden compararse con otras familias oligarcas, como los Char de Colombia, los Hariri de Líbano y los Shinawatra de Tailandia”, explicó al diario argentino La Nación el profesor de la Universidad de Baltimore, David C. Lingelbach: “De estas familias mencionadas, los Bukele tienen actualmente los niveles más bajos de riqueza y poder. Cada familia oligarca tiene su propia dinámica, pero los Bukele destacan por la estrecha relación entre los cuatro hermanos que componen gran parte de la segunda generación de oligarcas de esta familia”. Desde que entró a la presidencia en 2019, Nayib Bukele se aseguró de formar un proyecto político con gente leal a él. En la cúpula de poder más cercana al presidente no solo están sus hermanos, sino también primos, amigos de la familia y excompañeros de la Escuela Panamericana, a la que asistió hasta 1999. Óscar Picardo, profesor de lengua y literatura de Bukele en esa institución, aseguró a La Nación: “Para él, la lealtad es un valor fundamental. Ha creado una atmósfera muy fuerte en torno de su imagen. Todos lo nombran cuando arman proyectos u obras. Él es el origen, el principio de donde todo parte y hacia donde todo vuelve. En torno de su figura se creó un fenómeno de culto”. Al centro de todo ese círculo, según dio cuenta una investigación de El Faro, las decisiones más importantes las toman solo los hermanos Bukele Ortez. “E incluso en esa mesa chica hay roles: Karim es el estratega político, Yusef en el gabinete económico e Ibrajim el emisario para negociaciones”, indica el medio, que de paso muestra la conveniencia de que sean ellos tres los aliados más cercanos al presidente. “Ninguno, al no tener un cargo asignado en el gobierno, está en estos momentos sometido a ninguna ley de contraloría dedicada a los funcionarios públicos”, señala. Ruth López, abogada especialista en legislación electoral, aseguró a La Nación: ”Esta intervención es irregular porque son personas sin nombramientos legalmente establecidos, pero que actúan de hecho, sin tener facultades para ello. Esto, en un país con Estado de derecho, sería motivo de investigación de la Fiscalía por la posible comisión de delitos”. De los hermanos Bukele, el más cercano al presidente, y considerado estratega de Nayib, es Karim. En una cadena nacional, el mandatario aseguró: “En este momento siento que necesito toda la ayuda que me pudieran dar, y más de alguien que confío, como mi hermano. Si a alguien no le gusta, pues, que se aguante. En cuatro años pueden votar por otro presidente y se acabó”. Según Lingelbach, Karim “es el estratega y conceptualizador de la adquisición de poder y riqueza por parte de la familia” En tanto, Ibrajim sería el encargado de reclutamiento para el gobierno. Según indicó El Faro, él personalmente llegó a entrevistar a casi 270 potenciales funcionarios, para luego enviar una lista depurada a su hermano Nayib con quién podría servir en cada ministerio. Así, Ibrajim serviría como el filtro político. Por último está Yusef, el “hermano empresario”, centrado en la política económica de la administración Bukele, y considerándose a sí mismo como intermediario entre el sector privado y el Ejecutivo. Luis Cardenal, un empresario dueño de un gran conglomerado familiar salvadoreño, señaló al respecto: “Hemos tenido reuniones con Yusef Bukele, que supuestamente es el encargado de la parte económica y de las relaciones con las gremiales. Él lo que busca es facilitar que los problemas que existen se resuelvan”. Un amigo de la familia resumía así cada función a El Faro: “Se han repartido por áreas: Yusef es el del gabinete económico; Karim, el estratega político, el de los discursos; Ibrajim es emisario para negociaciones o misiones especiales del presidente: por ejemplo, ejecutar proyectos de reactivación económica”. De todos modos, no sería una “división formal de tareas”, “ya que cada uno se mueve a su antojo en toda la estructura del Ejecutivo, pero sí un ordenamiento tácito de los rubros en los que,

“Así como hemos combatido frontalmente a las pandillas, con todas las fuerzas del Estado y con todas las herramientas legales que podemos sin titubear en ningún momento, así también iniciaremos una guerra frontal contra la corrupción”, dijo el mandatario durante un discurso en la sede de la Asamblea Legislativa con motivo a su cuarto año al frente del Ejecutivo.

El Observatorio Universitario de Derechos Humanos (OUDH) pidió el miércoles al Congreso de El Salvador que derogue el régimen de excepción con el que el presidente Nayib Bukele lleva adelante una “guerra” contra las pandillas, debido a que ya no resulta necesario.

Su retiro es solicitado “porque lo que causó esa medida excepcionalísima es una situación grave y si se dice que los homicidios ya bajaron, entonces la situación grave ya no existe”, declaró Gabriela Santos, del directorio del OUDH, tras la presentación de un informe anual.

Su cruzada devolvió una aparente tranquilidad a las calles del país centroamericano y elevó su popularidad, lo que permitió que en febrero fuera reelegido para un segundo mandato de cinco años.

Bajo el régimen de excepción han sido detenidos sin orden judicial casi 80.000 presuntos pandilleros, pero la medida es criticada por diversos grupos de derechos humanos.

Renovado cada mes por el Congreso, su término es la principal recomendación del OUDH, que pertenece a la jesuita Universidad Centroamericana y que considera que El Salvador tiene leyes para juzgar a los pandilleros sin normas extraordinarias.

El informe del Observatorio cuestiona el balance oficial de 154 homicidios en el país durante 2023.

La cifra oficial “adolece de subregistro” pues “no toma en cuenta la totalidad de muertes violentas ocurridas”, al dejar “fuera” a quienes murieron en enfrentamientos con la policía, así como los fallecidos en prisión, las osamentas localizadas y la muerte de presuntos pandilleros.

Para el Observatorio, el número real de homicidios en 2023 fue de 309 personas, una tasa de 4,87 homicidios por cada 100.000 habitantes y no de 2,4, como afirman las autoridades.

El coordinador del Observatorio, Jorge Rodríguez, dijo que a finales de 2023 se estimaba que en El Salvador había 104.747 presos, lo que equivale a 1.652 reclusos por cada 100.000 habitantes, “la tasa más alta del mundo”.

Tras insistir en el drama de muchos inocentes capturados sin derecho a defensa, el OUDH demandó “adoptar un programa de reparación integral para las personas privadas de libertad por error policial, fiscal y judicial”.

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