Panorama Nacional. Alfredo de La Cruz, panelista del Panorama de la Mañana lamentó este miércoles que funcionarios engañaran al pueblo y estafaran al Estado dominicano bajo una imagen de decencia, tras el reportaje “El otro Senasa: nutrición y diálisis, RD$13 mil millones bajo contratos de excepción en el SNS”, develado por Panorama.
Conocido como El Príncipe de Galilea defendió que los trabajos periodísticos de Panorama se realizan con rigor científico, ética y apegados a la verdad, del cual expresó sentir orgullo por ser parte del equipo de profesionales bajo su CEO, Miguel Medina.
Sus declaraciones fueron dadas en reacción a las desviaciones de Carlos Pimentel, director de Compras y Contrataciones Públicas, quien decidió enfrentarse a Panorama desde el cuadrilátero de la opinión pública y la ética periodística.
“No ha habido un trabajo de investigación a profundidad o un reportaje que haya hecho Grupo Panorama en el que se haya equivocado, no porque sea infalible, sino porque trabaja con responsabilidad”, valoró el panelista.
Sostuvo que se busca desviar la atención sobre el mecanismo, la legalidad e idoneidad de la adjudicación del contrato, donde se descubrieron vicios en la forma de contratación y los casi 15 mil millones de pesos del Estado y pueblo dominicano, sin data ni registro, sin evidencias, “solo aparecen los desembolsos”.
Detrás de este súbito auge presupuestario hay un factor común: todos los contratos fueron adjudicados bajo la figura de “exclusividad”, una modalidad de excepción que evita la licitación abierta amparándose en que solo un proveedor puede suministrar cierto bien o servicio. En teoría, esto se usa cuando un producto tiene derechos exclusivos o un único distribuidor autorizado. En la práctica, el Servicio Nacional de Salud, lo ha invocado para contratar paquetes integrales de nutrición clínica y diálisis con proveedores seleccionados.
El caso emblemático es Macrotech Farmacéutica, SRL, que a partir de 2020 pasó a ocupar una posición dominante en los renglones de nutrición clínica y diálisis dentro del sistema público de salud. Entre 2020 y 2024, la empresa concentró adjudicaciones excepcionales del Servicio Nacional de Salud (SNS) por más de RD$9,000 millones, abarcando suministros nutricionales y terapias renales. Sin embargo, la revisión del historial de contrataciones del SNS no muestra procesos significativos en los que Macrotech figure como proveedor recurrente en estos renglones antes de finales de 2020, lo que marca un punto de inflexión coincidente con el inicio de la administración del doctor Mario Lama.
Los contratos adjudicados a Macrotech Farmacéutica, (S.R.L.) llaman la atención no solo por su cuantía, sino por el procedimiento mediante el cual fueron concedidos. En octubre de 2020, el Servicio Nacional de Salud (SNS) lanzó el procedimiento de excepción por exclusividad SNS-CCC-PEEX-2020-0007 para contratar, con carácter de urgencia, el servicio integral de diálisis peritoneal domiciliaria. Tres empresas presentaron ofertas: Macrotech Farmacéutica, S.R.L., Bio-Nuclear,(S.A.), y Fresenius Medical Care Dominicana, (S.R.L.). Las propuestas de Bio-Nuclear y Fresenius resultaron más económicas —RD$1,190 millones y RD$1,129 millones, respectivamente—, pero el SNS adjudicó el contrato a Macrotech por RD$1,416 millones, mediante el Acta Núm. 53-2020.

Bio-Nuclear, S.A. impugnó la decisión, alegando que el proceso había restringido la competencia desde su origen: cuestionó la validez de la exclusividad declarada por el Servicio Nacional de Salud, los plazos reducidos para presentar ofertas, los requisitos técnicos que —según afirmó— limitaban la participación, y la ambigüedad del pliego al alternar entre “menor precio” y “mejor precio” como criterio de adjudicación. También denunció la apertura simultánea de las ofertas técnicas y económicas, en violación del reglamento, y la omisión de las vías legales para impugnar en el acta de adjudicación. Además, sostuvo que la propuesta económica de Macrotech Farmacéutica, S.R.L. excedía la certificación presupuestaria y fue ajustada después para hacer viable su adjudicación.
La Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), dirigida por Carlos Pimentel, respondió mediante la Resolución RIC-103-2021, emitida el 17 de mayo de 2021. Tras analizar el expediente completo, el órgano rector confirmó varias inobservancias normativas por parte del Servicio Nacional de Salud: identificó contradicciones en el pliego sobre los criterios de evaluación económica; corroboró que el Comité de Compras abrió simultáneamente las ofertas técnicas y económicas —sin agotar la evaluación previa exigida por el Reglamento de Aplicación Núm. 543-12—; y constató que el acta de adjudicación no incluía los plazos ni las vías de recurso, en incumplimiento de la Ley Núm. 107-13 sobre procedimiento administrativo. Sin embargo, concluyó que ninguna de estas faltas afectó el fondo del proceso: Macrotech Farmacéutica, S.R.L. fue el único oferente técnicamente habilitado y Bio-Nuclear, S.A. pudo ejercer su derecho a impugnar sin limitaciones. La contratación no fue anulada, pero quedó sujeta a observaciones formales y a una exhortación expresa al SNS de corregir los errores detectados y a capacitar a su personal. El contrato siguió su curso, aunque arrastrando una resolución que no lo detuvo, pero sí lo dejó expuesto.
Esta misma situación se repetiría en años siguientes. En la contratación de nutrición de 2022, la empresa Centro de Nutrición Clínica, S.R.L. (CNC) intentó competir y luego apeló las bases al sentirse marginada, señalando que el pliego y el cronograma hacían “imposible una oferta eficiente” para cualquiera más que el proveedor favorecido, como se detalla en la Resolución RIC-202-2022 de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), donde la empresa alegó irregularidades en los requerimientos técnicos y plazos que violaban los principios de competencia, igualdad y transparencia.

El Servicio Nacional de Salud (SNS) defendió la exclusión del Centro de Nutrición Clínica, (S.R.L.) argumentando que el proceso de contratación requería una empresa con experiencia comprobada en nutrición clínica especializada —oral, enteral y parenteral—, pero, además, con capacidad técnica y operativa para ejecutar servicios hospitalarios a gran escala. Entre los criterios exigidos se incluían: personal clínico capacitado, equipos propios de mezclado y administración, una red logística con cobertura nacional, protocolos de bioseguridad certificados, sistemas de trazabilidad en tiempo real y soporte nutricional continuo a pacientes hospitalizados. Según el SNS, estos requisitos respondían a estándares que garantizaban calidad asistencial, continuidad terapéutica y seguridad clínica, y no podían ser flexibilizados sin comprometer el servicio.
La Dirección General de Contrataciones Públicas, sin embargo, no se pronunció sobre la validez de esos criterios. Mediante resolución, declaró inadmisible el recurso interpuesto por el Centro de Nutrición Clínica, S.R.L., por no cumplir con las exigencias procesales mínimas, en consecuencia, la DGCP no evaluó el fondo de las alegaciones ni emitió juicio sobre si el proceso favorecía o no a un proveedor. En los hechos, Macrotech Farmacéutica, (S.R.L.) volvió a quedarse con la adjudicación en 2022, consolidando su control en el renglón de nutrición clínica, con Hospifar, (S.R.L.) como actor complementario para una fracción del servicio.
Así, con procesos excepcionales y mínima competencia, Macrotech aseguraba la provisión de mezclas nutricionales personalizadas a decenas de hospitales y de diálisis peritoneal domiciliaria a pacientes renales de todo el país. Esta práctica, ha configurado un mercado estrecho, donde la mayor parte de los recursos termina concentrada en uno o dos proveedores, con escaso margen para competencia real.