Panorama Internacional. La actriz Anila Bisha ha demandado al Gobierno tras alegar que su imagen y su voz fueron utilizadas sin consentimiento vigente para dar forma a “Diella”, la IA que gestiona el Ministerio de Contrataciones Públicas.
El proyecto fue presentado por el Ejecutivo del primer ministro Edi Rama como una herramienta para reforzar la transparencia y combatir la corrupción en la adjudicación de contratos estatales. Sin embargo, la iniciativa generó críticas de la oposición, que la calificó de inconstitucional.
Según la demanda, Bisha firmó un contrato para ceder su imagen y voz con fines limitados y por un período determinado, el cual habría expirado el 31 de diciembre de 2025. La actriz sostiene que el acuerdo contemplaba su uso únicamente en un chatbot de la plataforma digital de la administración pública, no para intervenciones de carácter institucional o político, como un discurso ante el Parlamento que fue difundido internacionalmente.
En el recurso judicial, presentado contra el Consejo de Ministros, el primer ministro, la Agencia Nacional de la Sociedad de la Información y la empresa privada implicada en el desarrollo del proyecto, la intérprete solicita una orden cautelar para suspender de inmediato el uso de su imagen hasta que se resuelva el caso. Alega que la utilización continuada de su rostro en el avatar oficial le estaría causando un daño significativo e irreversible.
La controversia añade presión a una iniciativa que inicialmente fue exhibida como símbolo de modernización tecnológica y que ahora abre un debate sobre los límites legales y éticos en el uso de la inteligencia artificial y la identidad digital.