Panorama Justicia. El día de hoy, se conoce la apelación a la medida de coerción que implicados en el caso Senasa han presentado, en ese sentido, el abogado Carlos Balcácer, representante legal de Rafael Martínez Hazim, manifestó su confianza en que la Corte variará la medida impuesta a su defendido.
“Con ese panorama tan desolador, creo que la Corte va a asumir un rol determinante respecto a algunos de los imputados, por lo menos en lo que concierne a mi representado, el señor Rafael Martínez. Entiendo que la medida será variada, dada la debilidad del fallo”, indicó.
Destacó que el propio juez reconoció que el arraigo no estaba en discusión.
“Es importante que ustedes lo sepan: el propio juez, en la parte final de la sentencia, dijo que el tema del arraigo no estaba en discusión respecto de ninguno de los imputados. Lo que estaba en discusión era la gravedad del hecho. Generalizó, fue muy empírico y muy simplista. Esperemos la decisión”, concluyó.
“La Corte ha cumplido con el ritualismo propio del proceso penal al fijar la audiencia tan pronto fueron despachados los recursos. Ahora bien, el déficit de la sentencia radica en que el juez trató como culpables a todos los imputados a quienes impuso medidas de coerción, incluyendo incluso la prisión domiciliaria”, expresó.
Balcácer criticó el enfoque del magistrado durante la decisión, señalando que utilizó argumentos ajenos al contexto jurídico del proceso.
“El juez llegó a tildarlos de traidores, de personas indignas, de arrepentimiento, y les leyó pasajes de León Tolstói; habló de música y de la Biblia. Esos no eran temas que debían ser abordados por un juez de la instrucción al momento de imponer medidas de coerción. Se trata de una sentencia muy deficitaria, que la Corte tiene plena facultad de modificar o revocar”, sostuvo.
El jurista consideró que la decisión carece de fundamentos sólidos en cuanto al peligro de fuga.
“La sentencia es muy débil, muy famélica diríamos en cuanto a sustentar cualquier peligro de fuga. Además, las estadísticas no ayudan al Ministerio Público. En materia de delitos de cuello blanco o de corrupción, no se encuentra un solo caso en el que alguien se haya sustraído del proceso, ni se haya obstruido la investigación, ni se haya reiterado actividad delictiva”, afirmó.