Panorama Opinión. 3 de junio de 1924, fecha luctuosa para el mundo literario. Se ha ido para no volver, Franz Kafka, el genio del surrealismo pragmático y atormentado, en una batalla perdida de antemano contra la tuberculosis.
Kafka, ser humano que desgarra las miserias ocultas en el cerebro, alma y corazón del ser humano común y corriente, entre párrafos llenos de sombrías profundidades y grandes problemas existenciales. Esa es una de las facetas de su obra.
Lo inusual, el desarraigo, los tormentos personales, todo está plasmado en este autor checo, que resume una realidad subjetiva en su entorno. La Metamorfosis, esa pequeña e intensa novela, lo coloca en el sitial del pensador más allá de sus realidades.
Despertar, como Gregorio Samsa, convertido en una repugnante cucaracha, es la negación del ser, la no aceptación y el rechazo y confrontación existencial de un hombre atormentado que volcó su intimidad en relatos no ficticios, no, en una vuelta a sus interioridades más oscuras y profundas para dar a luz su tormento personal.
El arte de lo inacabado e inconcluso, forman parte de su repertorio literario, dejando a la memoria y entendimiento de cada quien establecer el final tan esperado, pero no ha ocurrido.
Su grandeza radica en sacar a flote lo peor del ser humano y llevarlo a un estado de sublimidad sinigual.
Ese fue Franz Kafka el atormentado. Franz Kafka, el que desafió los estándares de la época, de la “belle epoque” y se atrevió a sumirse en su propia miseria humana. Su legado ha sido transmitido. Y autores como Gabriel García Márquez e Isabel Allende lo plasman de manera contundente en “Cien años de soledad” y “La casa de los espíritus”, novelas cumbre de la literatura latinoamericana.
Ni qué hablar de la influencia que ejerció en otro surrealista. El gran Milan Kundera y su “La vida está en otra parte”. El perfeccionismo y la obsesión fueron parte de su existencia, así como el poder que su padre ejerció a lo largo de su corta existencia. Cien años de un legado que hasta un término creó “el mundo kafkiano”.