Deportes

Vladimir Guerrero se confiesa con Dionisio Soldevila

Vladimir Guerrero, Inmortal de Cooperstown del Béisbol de las Grandes Ligas.
Vladimir Guerrero, Inmortal de Cooperstown del Béisbol de las Grandes Ligas.
COMPARTIR

Panorama Deportes.-  El programa Extra Inning que produce y conduce Dionisio Soldevila, se engalanó este domingo con un invitado inmortal, el otrora estelar jardinero dominicano Vladimir Guerreo.

A los amantes del béisbol, a los que aún no conocen a Vladimir, esta es una buena oportunidad, la conversación completa se la compartimos.

Dionisio Soldevila (DS): Vladimir, para nosotros es un placer estar contigo aquí en Don Gregorio. Gracias por recibirnos en su casa. ¿Cómo va todo?

Vladimir Guerrero (VG): Todo bien, gracias a ti. Estamos aquí, me siento bien, contento.

Dionisio Soldevila (DS): ¿Cómo es el día a día de Vladimir? ¿Cómo estás pasando tus días ahora ya en el retiro?

Vladimir Guerrero (VG): No, día a día, a veces tengo que subir, estoy trabajando con Anaheim, con los muchachos jóvenes en Boca Chica. Voy a hablarles un poquito, no hablarles de pelotas, sino hablarles un poquito de la situación que puede pasar. A veces estos muchachos son jóvenes y salen de su casa, que no han jugado con hombres viejos y les trato de ayudar.

Dionisio Soldevila visitó a Vladimir Guerrero y la conversación fue amena.
Dionisio Soldevila visitó a Vladimir Guerrero y la conversación fue amena.

DS: Más o menos, ¿qué tú les dices?

Vladimir Guerrero (VG): Cómo se sienten mejor, si les puedo ayudar en algo. No les quito su cosa de bateo, sino tratar de que vayan un poquito mejor y que miren la bola y que lo hagan con swing duro.

Ds: ¿Te gusta esa parte de lo que estás haciendo ahora, ayudar a los muchachos con el conocimiento que tú tuviste de tus 15 años en Grandes Ligas y todo el tiempo antes de subir a Grandes Ligas?

Vladimir Guerrero (VG): Sí, sí, me gusta porque son muchachos jóvenes, no son ya que están en Grandes Ligas, sino ya que van subiendo y yo creo que uno puede ayudarlos bastante. Antes uno no tenía quien te ayudara así….

…Uno ya se retiró y uno puede ayudarlos, los muchachos jóvenes que le están dando mucho dinero y los que dan poco. Yo creo que eso me gusta.

DS: ¿Qué tanto ha cambiado de cuando te firmó Montreal, hace ya un buen tiempo, a cómo son las cosas hoy en día y el trabajo que tú estás haciendo? ¿Qué tanto ha cambiado la pelota?

VG: Muchas cosas, me ha cambiado mucho… Tú sabes que ahora le están dando clases de inglés desde aquí de dominicana, te ayudan también a terminar tu carrera si no has terminado de estudiar. En los tiempos de uno nos daban clases en el Spring Training (campos de entrenamientos de primavera) en el mes y medio y después no te ayudaban, ahora te ayudan desde aquí y en la misma liga.

DS: ¿Fue difícil para ti cuando tú firmaste, salir de Don Gregorio, irte a una academia?

VG: No, yo creo que no fue difícil porque yo duré ocho meses en los Dodgers en el 1992, yo duré ocho meses, ya salía de aquí de Don Gregorio para la academia de los Dodgers y ya cuando firmé con Montreal ya me sentía cómodo, que era por un sitio que cogía la guagua para ir a Mendoza.

DS: ¿Por qué no te firmaron los Dodgers, si duraste ocho meses con ellos?

VG: Había muchas cosas, me querían hacer pitcher y después yo dije que no y después de ahí salí.

DS: ¿Por qué no querías ser pitcher?

VG: No me gustaba, yo pitchaba, pero cuando tenía como 13 o 14 años el brazo se me emfermó, pensé que era otra cosa y duré mucho sin pitchar y cuando comencé a pitchar, otra vez tenía cuatro días pitchando y se me fue el brazo, como que se fue solo, por eso no quería pitchar. Pero pitché en verano en el 93, en Nueva Guinea con Montreal…

…Estamos hablando de 31 años atrás, un Vladimir que no tenía la experiencia que tiene hoy, que no tenía la ayuda que tienen los muchachos de hoy en día, decirle a los jefes que no quiero lanzar, como se les dice a las personas que te contratan, no fue difícil, gané un juego pero no me lo dieron porque no era lanzador, y entonces dije que me firmaron como jardinero no como pitcher y dese ahí comenzó todo.
DS: ¿Qué tanto te cambió la vida?

Dionisio Soldevila de Extra Inning estuvo conversando en exclusiva con el inmortal dominicano Vladimir Guerrero.
Dionisio Soldevila de Extra Inning estuvo conversando en exclusiva con el inmortal dominicano Vladimir Guerrero.

VG: No, no ha cambiado nada, lo que trato es de llevarme siempre con mi familia, yo creo que no ha cambiado nada, sino que he conocido más personas, pero yo creo que está igual, lo que hacía sí, me levantaba temprano con mi abuelo a las 6 de la mañana a buscar leche, pero después gracias a Dios no, pero siempre lo mismo.

DS: ¿A ti te gusta mantener la cosa tranquila ahora? VG: Claro. DS: ¿No te gusta como alterar demasiado?

VG: No, no, yo digo que como uno va a estar alterando las cosas si uno sabe que se va a morir, estamos como dicen, en este mundo estamos apretados. Hay que aprovechar el tiempo.

DS: Cuando llegaste, cuando firmaste con los Expos, cuando ellos te llaman y te dicen, vienes para arriba, eso fue tempranito, te duraste poco tiempo.

VG: Mira lo que pasa, yo no sabía, nosotros estamos en la doble A, bueno el único anillo que tengo de campeonato, nosotros ganamos dos juegos en la casa, yo sé que era, salimos, me dijeron “llévate toda tu ropa” me dicen, yo le digo que sí, que me voy a llevar toda mi ropa, pero yo pensaba que venía para acá, para Don Gregorio…

…Ganamos y me llaman a la oficina, que no celebre que me voy, y digo que celebro cuando llegue y me dicen que no, que es que vas para arriba a grandes ligas. Llamé a mi mamá y ellos ya lo sabían, a mi hermano lo subieron dos semanas antes que yo, y me vine a dar cuenta después de retirado, que en el mismo mes nos subieron.

DS: ¿cuándo llegaste a Grandes Ligas? ¿Era muy diferente?

VG: No, me trataron bien, había unos cuantos dominicanos, estaba Orlando Merced, Pedro Martínez, Henry Rodríguez, y el sobrino de Felipe, Melquiades Rojas, y me ayudaron. Yo jugué en doble A, jugué un par de jueguitos con el outfielder americano, Rondel White, y cuando yo llegué, yo tenía un viaje de cosas en mi locker.

DS: ¿Te trataron bien? ¿Cómo fue trabajar con Felipe?

VG: De maravilla, mi papá, y me sentí contento, que yo creo que él fue quien me ayudó más, ya yo estando en Grandes Ligas, y yo creo que el consejo que me dio, gracias a Dios, llegaba temprano, siempre, a los sitios que, bueno, Anaheim, los otros tres equipos que yo jugué.

DS: ¿Por qué? ¿Llegaste tarde alguna vez?

VG: No que llegué tarde, al llegar, había una reunión, nosotros veníamos de San Francisco, en San Francisco yo llegué tarde, dijeron una hora para yo batear, pero todavía yo no entendía mucho inglés, y yo llegué ya bateando.

Yo estaba en el Aeropuerto, me montaron con 100 dólares en un transporte, y después llegué ahí mismo, casi haciendo un meeting, nada más me pude quitar el poloshirt, tuve que quedarme en la reunión, y me jalaron, y después de eso ahí me sentí contento, que después llegaba temprano.

DS: ¿Pero que Felipe te sentó y te dijo?

VG:  Me jaló con el gerente, el gerente me jaló a mí, y Felipe fue el que me tradujo.

DS: Ah, porque no fue Felipe el que te jaló, fue el gerente.

VG: Los dos, porque yo supe que era Felipe el manager, y el gerente, en vez de buscar a otra persona que hablaba inglés y español, jaló a Felipe para que me jale a mí.

DS: ¿Cómo fue tu experiencia en Montreal?

VG: Bien, bien, tú sabes que Montreal es como si estuviera aquí, yo salía por la calle, saludaban a los que querían saludarte, no como ahora, que te hacen fotos, y caminaba los días libres.

Caminaba una calle tranquilo, y volvía otra vez para mi apartamento.

DS: ¿Te gustaba esa ciudad, Montreal?

VG: Sí, sí, y duré diez años sin ir.

DS: ¿Sin ir?

VG: Sí, después que me retiré, porque podía ir, porque como estaba jugando, no podía ir… Vladimir Jr. nació allá. Nada más nació, después yo me lo traje para acá.

DS: Cuando tú te conviertes en agente libre, sales de Montreal y firmas con Los Angelinos, ¿qué tan importante fue esa época para ti?

VG: Mira, lo primero era, yo no iba a firmar con Los Angelinos, iba a firmar con los Dodgers.

DS: ¿Y qué pasó?

VG: Hablamos, teníamos un acuerdo, pero después ellos, supuestamente, el equipo tenía que venderlo, pero ellos firmaron un papel y todo, y que sí, que ellos me iban a firmar, después que vendan el equipo, y pasó que ellos después me dijeron que no. Entonces llamaron a mi abogado. Ellos se echaron para atrás….

…Sí, los Dodgers se echaron para atrás, y los Angelinos llamaron a mi abogado buscando un pitcher, y le dijo, “no, yo tengo a Vladimir Guerrero”, firmé de una vez porque estaba allá, en Los Ángeles para firmar con Dodgers. O sea que la historia habría sido diferente. Eso fue cuando la familia original, después lo vendieron.

DS: ¿tú ganaste el más valioso tempranito, de una vez de haber legado?

VG: El primer año, pero comenzando no estaba muy bien, porque cambiaba de liga, el tipo d pitcheo era diferente, pero sólo fue un mes.

DS: ¿Al principio?

VG: Un mes, sí, el primer mes. Ese viaje tan lejos de República Dominicana, y jugar en horario diferente, porque en Anaheim son tres horas menos que aquí

DS: ¿eso te afectó en algún momento?

VG: Cuando regresaba de jugar en la ruta, con el cambio de hora, pero si el juego era temprano, no.

DS: ¿Cómo es la vida de un pelotero, en ese sentido? Porque, por ejemplo, yo trabajo desde temprano en la mañana, digo, yo no trabajo en la mañana normalmente, yo trabajo desde el mediodía del programa de radio, pero mi trabajo en el periódico es en la noche, pero ustedes los peloteros trabajan básicamente de noche, y algunos jueguitos de tarde.

¿Cómo era un día de Vladimir Guerrero cuando jugaba un juego, por ejemplo, a las 7 de la noche?

VG: Nada, a las 2 y media uno cogía para el play, llevaba la comida que llevaba, para el equipo de la casa y el otro equipo, y a trabajar, uno bajaba a batear un ratito en la Jaula de Bateo, o miraba un poquito los videos, pero los videos yo los veía también en mi casa. Cuando llegaba, lo ponía en la televisión, cenaba, me ponía a jugar billar, o a jugar domino, y veía lo que estaba haciendo algo malo.

DS: ¿Normalmente qué hora tú te levantabas?

VG: A las 9 de la mañana. Era lo normal. Sí, porque aquí eran las 12. Eran vacaciones en dominicana. Cuando yo ya estaba en Anaheim, era a las 9, pero eran las 12 aquí.

DS: ¿Tú hacías muchas pesas?

VG: No, yo no hacía pesas.

DS: ¿Qué ejercicio tú hacías?

VG: Yo tenía goma, la gomita, la hacía diferente, porque no me gustaba hacer pesas.

DS: ¿Por qué?

VG: La última vez que hice pesas, el hombro se me salió dos veces.

DS:¿Cuánto tú practicabas bateo? ¿Qué tiempo tú le dedicabas?

VG: desde las 9 hasta las 11. O sea, dos horas. Vamos a poner dos horas y media. Hacía toda, la rutina. Corría, bateaba, brincaba, tiraba a veces para la base. Y después de ahí, tranquilo en la casa.

DS: Si tú tuvieras que decir un pelotero al que tú veías que era el que desbarataba el entrenamiento, ya sea en gimnasio o ya sea bateando, ¿quién era el que más trabajaba?

VG: En los equipos que yo jugué, no había mucha gente que tenía que levantar pesas o mucho batear. Si no, normal, lo que uno hacía normal.

DS: ¿Cuál era la clave tuya? Porque tú bateaste de por vida .318. De hecho, yo creo que tú eras el dominicano que jugó más de 10 años y que se retiró con el mejor promedio de bateo.

VG: La clave mía era mirar a la bola, mirar a la bola que podía darle. Solamente eso, relax. Suavecito, que me iba de 4-0, al otro día quería lo mismo, mirar a la bola y hacer tu buen swing.

DS: ¿Nunca te preocupó en slump (mala racha)?

VG: No, porque cogía 16 turnos como mucho, cogía 16 turnos sin hacer daño y dándole bien y no caía. A los 17 salía, no sé cómo, pero no más de 16 turnos en blanco.

DS: ¿Nunca pasaste de 16?

VG: No, nunca, nunca, nunca.

DS: Exactamente. ¿Qué pitcher te dio trabajo?

VG: Al Laiter, le cogí como 50 turnos, le di 5 hits. Pero le hice el ciclo der diferente manera. Estaba con los Mets cuando logré el triple, pedí la bola y se la pasé para que me la firmara.

Dijo, ¿por qué? Y le respondí, porque es el primero que te doy. Pero el jonrón, no me la trajeron. Y después con los Yankees le di dos hits.

DS: ¿Y de tus compañeros dominicanos? ¿Alguno te puso a coger luchas?

VG: No. Que yo sepa, no. Ningún Pedro, ningún Bartolo.

DS: ¿Qué tú decías? ¿Qué tú veías de Pedro? ¿Qué tú veías?

VG: Que no estaba fácil. No. Porque lo que pasa es que él se concentraba el día que iba a lanzar. Que no lo molestaran, se sentaba solo. Pero después que él pichaba, relajaba con todo el mundo. Por el día que él iba a pichar, se concentraba en lo que él iba a hacer.

Que nadie se le acerque. Tú te podías sentar, pero no tan cerca. Pero eso era lo único.

Después, ya el terminó, relajaba con todo el mundo.

DS: En tu época, ¿tú le ves algo diferente a la época en la que tú jugabas? Y la época, como tú sigues tan ligado al béisbol, no solo por los hijos que son peloteros, sino porque trabajas también con los angelinos. ¿Qué es lo más diferente que tú ves?

VG: Lo de ahora, los minutos. El reloj. Eso no está, lleva el juego demasiado rápido. A veces uno quiere coger un aire afuera.

DS: ¿Tú crees que eso tiene que ver con lo que hoy se batea menos?

VG: No, no, no. Si tú no puedes batear, no puedes batear con los tiempos de ahora. Pero no, yo creo que no.

DS: Acelerar el juego es que buscan. Eso no le quita… Porque ya batear es difícil.

VG: Exactamente. Pero lo que pasa, lo único que va a hacer es que deben pensar o analizar más rápido. Pero acelerarlo está bien, está bueno, lo único es que quieren llevar el juego demasiado rápido.

DS: ¿Te gustaría que fuera más tiempo o que no hubiera reloj?

VG: Como antes.

DS: ¿Entonces sin reloj?

VG: Sin reloj.

Algunos van al estadio y tienen que trabajar, otros se quieren quedar. En entradas extras colocan un corredor en segunda, así no, ese juego no está. Eso es desafío. No, porque eso no da gusto. Lo que da gusto es que tú trates de embasarte tú. Y ganar como se debe.

DS: ¿Te hizo falta no ganar una serie mundial?

VG: No, yo lo que quería era jugar en una, ganar o no era después. Gracias Dios jugué en una. En Anaheim ganamos 5 divisiones de en seis años, pero no pasábamos de ahí.

Llegamos nada más… A serie de campeonatos, y nos ganaba los Gigantes o Boston.

Boston nos ganó dos veces. Después pasamos, le ganamos a los Yankees y nos mató Chicago White Sox. En mi penúltimo año fui por lo menos a la serie mundial.

DS: ¿por qué tú no jugabas más en la pelota dominicana? En el 97 me lesioné mucho. Tenía que trabajarle a la pierna. No con pesas, sino correr mucho en la playa. Y quería como descansar, a ver si se mejoraba.

Y la vez que jugué, ya en el 2001, me invitaron. Y yo dije que sí, el 2001, 2002, fue la única que jugué que fue en Venezuela.

DS: Jugaste con las estrellas, pero también jugaste con el Licey en la parte final.

VG: Sí, con el Licey. Prácticamente fui yo que me metí a la mala.

DS: ¿Por qué a la mala? En el 2005. ¿Por qué a la mala?

VG: Yo vengo de ganarme el MVP y ellos no me dieron permiso. Y yo me metí, entonces me lesioné un dedo. Y tuve que ir a Miami. Me dijeron que por poquito me partía el tendón del dedo grande. Y después, en el 2012, quería terminar, para yo retirarme, jugar contra cada equipo.

DS: ¿Por qué?

VG: Hubo una controversia, dijeron que yo no estaba jugando, y que rompí un Iineup. Y yo dije, yo nunca rompí un lineup. Y yo estaba aquí en mi casa. Fuimos a jugar a San Pedro. Y me esperaban para decirme que yo no estaba en la alineación, y estaba pichando un zurdo.

Está bien, yo dije, ok, pero mandaban a calentar dos bateadores zurdos, y a mí no. Que se pongan ready, y a mí no me decían nada. Y yo, bueno, yo no estoy buscando esto para comer, yo quería jugar.

Y ese día, me quedé en el apartamento, llamé a que no pongan el busto en el autobús para ir supuestamente, para Santiago.

© 2026 Panorama
To top