Panorama Nacional._ La mayoría de los adolescentes en República Dominicana navega diariamente en internet, aunque una gran parte asegura sentirse vulnerable mientras utiliza plataformas digitales. Datos presentados por Unicef revelan que solo el 37 % de los jóvenes considera seguros los espacios virtuales que frecuenta, mientras que entre las adolescentes esa percepción desciende hasta el 25 %.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia impulsó una consulta nacional sobre violencia y abuso sexual en línea contra menores de edad. La iniciativa contó con el respaldo de Safe Online, ECPAT International, Interpol y el Ministerio de Justicia, además de varias instituciones estatales vinculadas a la protección infantil y la gobernanza digital.
El estudio identificó importantes brechas tecnológicas y económicas que limitan el acceso seguro de niños y adolescentes al entorno digital. Según los hallazgos, siete de cada diez jóvenes de hogares de bajos ingresos dependen exclusivamente de teléfonos celulares para conectarse a internet, situación que restringe sus oportunidades educativas y de participación.
La investigación también señala que muchos adolescentes carecen de conocimientos suficientes para reconocer riesgos digitales, proteger su información personal o enfrentar situaciones de violencia en línea. Pese a ello, el 63 % de los consultados entiende que internet representa una herramienta positiva para el aprendizaje, el entretenimiento y la comunicación social.
Durante la presentación de los resultados, el ministro de Justicia, Antoliano Peralta, afirmó que el Estado tiene el deber de prevenir y sancionar cualquier forma de violencia sexual digital contra menores. De igual manera, Carlos Carrera advirtió que este tipo de amenazas requiere respuestas coordinadas entre autoridades, organismos internacionales y la sociedad civil.
Entre las acciones desarrolladas en el país destacan las plataformas E-mentores y E-pana, promovidas para fortalecer las capacidades digitales de adolescentes y familias. El informe además alertó sobre los nuevos riesgos asociados al avance de la inteligencia artificial generativa, al considerar urgente la actualización de leyes y políticas públicas para garantizar la protección infantil en los entornos digitales.