Panorama Internacional.– El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) abrió una investigación sobre la posible ejecución de más de 306 prisioneros de guerra ucranianos a manos de fuerzas rusas desde el inicio de la invasión en 2022.
Según autoridades ucranianas, se han iniciado al menos 116 procesos vinculados a estos hechos, ocurridos principalmente en las regiones de Donetsk y Kursk, donde se han documentado métodos de extrema violencia, incluyendo ejecuciones masivas.
El jefe de investigaciones del SBU, Andri Shvets, afirmó que existen indicios de que altos mandos militares rusos habrían incitado estos actos, mientras que varios soldados ya han sido identificados como sospechosos y algunos han recibido condenas.
En paralelo, Ucrania denunció el incremento de ataques cerca de instalaciones nucleares, lo que ha generado preocupación internacional. El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, llamó a actuar con máxima prudencia para evitar riesgos mayores.
Asimismo, el gobierno ucraniano informó la repatriación de más de 2,100 menores trasladados a Rusia desde el inicio del conflicto, un hecho que ha sido calificado como crimen contra la humanidad por organismos internacionales.