Panorama Internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este viernes a Irán de no negociar de buena fe y de filtrar términos del acuerdo de paz que no tienen «nada que ver» con lo conciliado por escrito.
«Los términos que Irán filtró a las ‘noticias falsas’ no tienen nada que ver con los términos acordados por escrito. Lo que dijeron, incluida su declaración débil y patética sobre la existencia de un acuerdo, no guarda relación alguna con la verdad», escribió Trump en su red Truth Social.
Según el estadounidense, los iraníes son «gente muy deshonesta con la que tratar» y agregó: «Con ellos, no existe tal cosa como negociar de buena fe. ¡Increíble!».
«Además, su ataque con drones de anoche contra barcos indios que salían del estrecho de Ormuz, ataque que fue totalmente repelido, es totalmente inaceptable. ¡Más les vale cambiar de actitud, y rápido!», advirtió.
La víspera, Trump decidió cancelar ataques contra Irán alegando que Washington y Teherán habían alcanzado un «gran acuerdo» que tal vez se firmaría este mismo fin de semana en Europa y aseguró que el liderazgo de la República Islámica se comprometió a no continuar su programa nuclear.
Este viernes, el medio oficial IRNA afirmó que lo acordado con EE.UU. es solo «un memorando de entendimiento» que estaba «casi finalizado», tras lo que seguirían negociando el «acuerdo final» y enfatizó que Irán sigue firme en sus líneas rojas.
Según Teherán, lo acordado ahora por ambas partes no incluiría acuerdos en materia nuclear ni tampoco el levantamiento de sanciones estadounidenses sobre Irán, sino que esos dos temas se incorporarían a una nueva negociación que comenzaría en el plazo de 60 días.
También se incluiría en esa negociación la compensación a Irán por los daños causados en la guerra. IRNA, además, insiste en que Irán llega con «total desconfianza hacia la otra parte» y estaría «plenamente preparado para afrontar cualquier incumplimiento de promesa o engaño».
Hasta ahora las conversaciones entre Washington y Teherán se mantenían en un impás debido a desacuerdos en cuanto a las condiciones de un acuerdo final, con la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y la limitación al programa nuclear iraní como los principales centros de conflicto, iniciado el 28 de febrero.
El anuncio de la víspera de Trump sobre un avance en el diálogo llegó después de dos jornadas de bombardeos cruzados que marcaron la peor escalada militar entre los dos países desde el inicio del alto el fuego el 8 de abril.