Panorama Entretenimiento. _ . Los hermanos venezolanos Servando y Florentino Primera regresaron a República Dominicana la noche de este sábado con su gira “Se buscan vivos o inmortales”, ofreciendo un emotivo espectáculo en el Óvalo de la Feria Ganadera que reunió a miles de seguidores y recorrió más de tres décadas de éxitos, desde sus inicios en Salserín hasta sus producciones más recientes.
Bajo la producción de PAV Events, la velada inició a las 10:20 de la noche, cuando los intérpretes aparecieron en escena para desatar la euforia del público con temas como “Los Hermanos Primera”, “Tengo Un Corazón”, “Una Canción Que Te Enamore”, “Si Yo Fuera Tú” y “Estás Hecha Para Mí”.
La nostalgia se apoderó del recinto desde los primeros minutos con un medley que incluyó canciones emblemáticas como “Se Acabó”, “Cada Minuto”, “Frenando El Corazón” y “Vete”, provocando que miles de asistentes cantaran al unísono cada una de las letras que marcaron una generación.
Durante el concierto, Servando agradeció el cariño recibido por el público dominicano y reflexionó sobre el poder de la música y el amor.
“Buenas noches República Dominicana. Qué bendición tan grande. Qué honor tan bonito nos da la música de permitirnos seguir sintiéndonos como aquellos carajitos. Cambia la tecnología, cambia la forma de comunicarnos, cambia la ropa, pero no cambia la forma de enamorarnos ni de decir te amo”, expresó el artista ante una multitud emocionada.
Asimismo, agradeció el respaldo constante de los dominicanos y destacó la acogida que han recibido los venezolanos que han hecho vida en República Dominicana.
“Gracias a este país, a nuestros hermanos dominicanos y a nuestros compatriotas venezolanos que han venido a servir para acá. Le agradecemos mucho. Buenas noches, República Dominicana”, manifestó.
Por su parte, Florentino saludó tanto a los dominicanos como a los venezolanos presentes y celebró los lazos que unen a ambas naciones.
“Qué hermoso es encontrarnos. Amamos estos encuentros, amamos la playa, amamos tantas cosas en común. Gracias por arriesgarse y venir esta noche para compartir con nosotros”, dijo.
Tal como lo sugiere el nombre de la gira, el espectáculo estuvo dividido en tres segmentos: “Se buscan”, “Vivos” e “Inmortales”, cada uno con una propuesta visual y musical diferente.
El segundo acto, “Vivos”, rindió homenaje a la salsa mediante una producción audiovisual dedicada a grandes exponentes del género, tanto a quienes ya partieron como a aquellos que continúan llevando alegría a través de su música.
En ese segmento, los artistas interpretaron canciones como “Cenizas”, “Amor de Motel” y “No Te Vayas”. Esta última contó con la participación especial del salsero puertorriqueño Maelo Ruiz, quien apareció mediante videollamada desde San Juan, Puerto Rico.
Durante varios momentos de la noche, los hermanos bajaron la intensidad del espectáculo para conversar con el público y agradecer el apoyo recibido durante años.
“Lo más bonito es que nuestras canciones sobreviven al tiempo. Más allá de las modas, aquí está esta comunidad de gente hermosa que sigue acompañándonos”, expresó Servando mientras saludaba a seguidores ubicados en distintas zonas del recinto.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Servando recordó sus experiencias en República Dominicana, particularmente en Samaná, donde afirmó haber encontrado paisajes que le recordaron a Venezuela.
El cantante destacó las similitudes culturales entre ambos pueblos y aseguró que la música ha servido como puente de unión entre las dos naciones.
Más adelante, agradeció la presencia de seguidores que viajaron para acompañarlos y dedicó palabras especiales al rapero venezolano Neutro Shorty, a quien calificó como un artista que ha apoyado la salsa desde una nueva generación.
El tercer acto, denominado “Inmortales”, estuvo dedicado al legado de su padre, el cantautor venezolano Alí Primera, así como a géneros que forman parte de la identidad musical dominicana, como el merengue y la bachata.
En uno de sus discursos, Servando habló sobre el fenómeno cultural que ha surgido de la convivencia entre venezolanos y dominicanos, llegando incluso a bromear sobre la creación de una nueva generación de “domisolanos”, hijos de ambas nacionalidades.
El cantante también recordó con humor su primer encuentro con el tradicional desayuno dominicano de “los tres golpes”, relacionándolo con la cercanía cultural entre ambos países.
La bachata tuvo un espacio especial durante la noche con la interpretación de una de las primeras piezas del género que grabaron los hermanos en 1997, adaptada a su característico estilo.
Otro de los momentos más conmovedores fue el homenaje realizado al legendario Grupo Madera, agrupación venezolana a la que Alí Primera dedicó una de sus composiciones más emblemáticas, “Tin Marín”.
Servando relató cómo los integrantes de la agrupación promovían la música entre niños y jóvenes de barrios populares, sustituyendo la violencia por instrumentos musicales y actividades culturales.
También recordó el trágico accidente ocurrido en el río Orinoco cuando varios miembros del grupo perdieron la vida mientras realizaban una misión solidaria destinada a llevar música y ayuda a comunidades indígenas yanomamis.
La interpretación de la canción dedicada a ellos provocó uno de los aplausos más prolongados de la noche.
La presentación continuó con temas infaltables como “Alíviame” y “Fan Enamorada”, además de un extenso medley dedicado a la época de Salserín que incluyó “Bella Ladrona”, “Volveré”, “Quiero Ser”, “Un Amor Como El Nuestro”, “No Importa” y “Yo Sin Ti”.
Cada canción fue acompañada por una multitud que coreó las letras de principio a fin, demostrando la vigencia de un repertorio que ha trascendido generaciones.
Tras casi tres horas de música, emociones y recuerdos, Servando y Florentino cerraron el concierto con “De Sol a Sol”, despidiéndose de los asistentes exactamente a la 1:00 de la madrugada.