Panorama actualidad. El director del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), Víctor Castro, anunció que este viernes procederán a la destrucción de útiles escolares por una suma millonaria que se estima en 100 millones de pesos. El material, que incluye uniformes y otros artículos, según informó, se encontraba almacenado en malas condiciones desde 2013.
Castro explicó que los productos no cumplieron con los estándares de calidad desde el momento de su recepción, siendo adquiridos en 2012 y formalmente ingresados al almacén en 2013. A su llegada al Inabie en diciembre de 2021, encontró un informe de la Unidad Antifraude de la Contraloría General de la República que indicaba que esos materiales no debían ser distribuidos, ya que no se ajustaban a la ficha técnica con la que fueron comprados.
Material defectuoso desde el principio
El presidente de Inabie aclaró que la mercancía entró al almacén en condiciones defectuosas y no aptas para ser entregadas a los estudiantes. La entrada de los productos se realizó provisionalmente, y debido a su estado, no podían ser utilizados, donados ni decomisados, ya que estaban catalogados como «cuerpo del delito» en un proceso legal ante la Procuraduría General de la República.
“Nos resistimos a entregar esa mercancía porque, al estar defectuosa, el daño para los niños sería mayor”, enfatizó Castro. Además, señaló que, por las condiciones legales de los productos, no era posible su distribución, por lo que la única alternativa es destruirlos y depositarlos en un vertedero.
Respuesta a declaraciones de la exministra Josefina Pimentel
Castro también respondió a las recientes declaraciones de la exministra de Educación, Josefina Pimentel, quien en su gestión ordenó la compra de los materiales. Pimentel aseguró que solo se pagó un anticipo y que, tras comprobar que los productos no cumplían con los estándares, la institución rechazó al proveedor.
“El hecho de que Pimentel confirme que los materiales no eran aptos solo ratifica nuestra denuncia. No la estamos acusando a ella, pero fue quien ordenó la compra de esa mercancía. Ella pagó el anticipo, pero luego recibieron instrucciones de aceptar la mercancía”, expresó Castro.
El funcionario explicó que ha encontrado 12 libramientos de pagos, sumando un total de 40 millones de pesos como parte de ese anticipo.
Impacto en la industria textil
Castro destacó que el proceso de adquisición de uniformes ha generado un impacto significativo en la industria textil local. La compra de uniformes pasó de 800 millones de pesos en un año a 5,200 millones de pesos, revolucionando la industria textil de la República Dominicana. Añadió que las compras de uniformes escolares deben cumplir con estrictos estándares de calidad para garantizar que los niños reciban productos adecuados para su uso.
El próximo viernes se llevará a cabo la trituración de los materiales defectuosos, un proceso que busca cerrar definitivamente este capítulo.
Por Denia Gómez Polanco