Panorama. En un conmovedor testimonio, Fray Nelson Medina, sacerdote colombiano de la Orden de Predicadores, narró un cómo vivió lo que llamó “un regalo”, durante la celebración de la eucaristía al cierre de un encuentro con la renovación carismática en Paraguay.
Según cuenta Medina, el “milagro” sucedió el 5 de mayo 2018. El clérigo, durante la consagración, experimentó una calidez inexplicable en la hostia que sostenía en su mano.
«Era como si una mano humana estuviera tocando mi propia mano», relató el sacerdote… Este momento fue uno de los más conmovedores que he vivido como sacerdote. Es un regalo que no he hecho nada para merecer; más bien, es un puro regalo de Dios».
El sacerdote explicó que se cuestiona el hecho de que le haya tocado el milagro, aunque entiende que Dios se manifiesta “cuando quiere y a quién quiere”.
Fray Nelson enfatizó que la presencia real en la Eucaristía es un don divino destinado a nuestro bien. «Dios no gana nada con esto; está expuesto a nuestra indiferencia y burlas. Sin embargo, lo que deseamos como católicos es que esté expuesto a nuestro amor», afirmó.
Asimismo, instó a todos lo fieles y a quienes escuchan su testimonio, a tomar en serio el amor de Dios: «No olvidemos que Dios no nos amó en serie, sino en serio; hasta la sangre y hasta la muerte». Citando la carta a los hebreos, recordó que «no hemos llegado hasta la sangre en nuestro testimonio por la fe», una reflexión que afirma, cobra especial relevancia en estos tiempos.
Fray Nelson concluyó haciendo un llamado a la sociedad a profundizar en su relación con Dios.