La superfetación es un fenómeno que supone la concepción y el desarrollo de un embrión estando ya en estado de gestación previamente. El resultado de esto es un embarazo de mellizos con diferente edad gestacional.
La situación de superfetación es extremadamente rara en los humanos, aunque no imposible. Los pocos casos que se han dado de concebir estando embarazada previamente han sido consecuencia de los tratamientos hormonales utilizados en los procesos de reproducción asistida.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo:
Según la Real Academia Española (RAE), la superfetación se define como la concepción de un segundo feto durante el embarazo.
Para entenderlo mejor, la superfetación sería algo así como quedarse embarazada cuando ya se está embarazada, lo cual es un suceso muy raro en el ser humano. En cambio, en otros animales como roedores, caballos y ovejas ocurre con mayor frecuencia.
La superfetación no es lo mismo que la superfecundación. Esta última hace referencia a la fecundación de dos óvulos liberados al mismo tiempo en un ciclo mestrual, dando como resultado un embarazo de gemelos bivitelinos o bicigóticos. Sin embargo, la fecundación de los óvulos pueden ser por espermatozoides del mismo hombre o no.
La principal causa de la superfetación es una nueva ovulación durante el embarazo por un fallo en el sistema de bloqueo reproductivo.
Cuando una mujer se queda embarazada, los altos niveles de la hormona progesterona provocan un bloqueo ovárico y evitan la maduración de nuevos folículos. Por tanto, un error en toda esta regulación hormonal del ovario es el responsable de la superfetación.
Además, también es necesario que tengan lugar otros dos sucesos para que pueda producirse un nuevo embarazo:
Todos estos fenómenos poco usuales han sido asociados a los tratamientos de reproducción asistida, donde la mujer debe administrarse altas dosis hormonales para la estimulación ovárica.
Normalmente, la diferencia gestacional de los dos embriones implantados es de 2-4 semanas. De hecho, podría pasar que los bebés fruto de una superfetación tengan dos padres distintos si la mujer mantiene relaciones sexuales sin protección con otro hombre a las pocas semanas de haberse quedado embarazada.
El diagnóstico de la superfetación tiene lugar durante la ecografía del primer trimestre, cuando el ginecólogo observa que hay dos sacos gestacionales con embriones de distinto tamaño y estado de desarrollo. Se trata, por tanto, de embriones de diferentes semanas de desarrollo.
Es importante no confundir la superfetación con un embarazo múltiple normal cuando existen diferencias en el tamaño fetal. En ocasiones, las discrepancias de tamaño se deben a un bloqueo en el crecimiento o a alteraciones en el desarrollo de uno de los embriones.
Además de la diferencia de tamaño fetal, existen otros parámetros que pueden confirmar la superfetación: asincronía en la aparición de la vesícula vitelina, el latido cardiaco y otras estructurales fetales.
Fuente: I.T Reproducción asistida