Panorama de Justicia.– La Primera Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional impuso tres meses de prisión preventiva contra el cabo de la Policía Nacional Elpidio Antonio Acosta, imputado por la muerte del teniente coronel retirado Carmelo Polanco durante un incidente ocurrido en el sector La Ciénaga.
El tribunal acogió el recurso presentado por el Ministerio Público y ordenó que el agente cumpla la medida de coerción en el Centro de Operaciones Especiales de Manoguayabo, revocando así la decisión emitida previamente por el Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, que le había impuesto una garantía económica de RD$400 mil y presentación periódica.
Tras conocerse la decisión, la doctora Dileni Alcántara, representante legal de los familiares de la víctima, expresó que con la variación de la medida de coerción «se hizo justicia».
De acuerdo con el expediente instrumentado por la procuradora de corte Santa Matilde Reyes Valenzuela, encargada del Departamento de Asuntos Internos de la Fiscalía del Distrito Nacional, el hecho ocurrió alrededor de las 10:20 de la noche del domingo 10 de mayo.
Según la investigación, el teniente coronel retirado Carmelo Polanco compartía con familiares frente a su residencia en el sector La Ciénaga, donde celebraban el cumpleaños de su madre, cuando una patrulla de la unidad táctica Topo transitaba por la zona en persecución de un presunto delincuente.
La patrulla estaba integrada por el imputado Elpidio Antonio Acosta, además de los cabos Smerlin Antonio Alcántara Familia y los sargentos Brayan Rafael Jerez Hernández y Juan Lorenzo Rodríguez.
Las pesquisas establecen que al pasar frente a la vivienda se escucharon dos detonaciones procedentes del interior del vehículo policial. Uno de los proyectiles impactó a Polanco, quien fue trasladado de emergencia al Hospital Docente de la Policía Nacional, donde posteriormente falleció mientras recibía atenciones médicas tras ser sometido a una intervención quirúrgica.
El Ministerio Público sustenta la acusación en diversas pruebas periciales y testimoniales. Entre ellas figura la declaración del propio imputado, quien entregó voluntariamente su arma de reglamento y manifestó que el disparo se produjo de manera accidental mientras manipulaba el arma dentro del vehículo.
Asimismo, los informes técnicos determinaron que el proyectil que causó la muerte salió desde el interior de la patrulla y atravesó el lado derecho del vehículo. De igual forma, los análisis realizados por la Policía Científica detectaron residuos de pólvora en el arma asignada al cabo Acosta, confirmando que fue disparada.
Con estos elementos, el Ministerio Público sostiene que existen suficientes evidencias para vincular al agente con la muerte del oficial retirado, mientras continúan las investigaciones del caso.