Panorama Internacional. La reanudación de los vuelos comerciales entre República Dominicana y Haití que entró en vigor este sábado significará un paso importante en las relaciones entre ambos países vecinos, pero esto tendrá un alcance limitado ya que las operaciones solo tocarán al Aeropuerto Internacional de Cabo Haitiano (norte, segunda ciudad del país).
De hecho, las aerolíneas que viajan a Haití desde República Dominicana no tienen vuelos programados para los próximos días, según confirmó a EFE una fuente de organismos de seguridad haitianos consultada sobre las operaciones aéreas.
Las aerolíneas Sunrise Airways y Air Century son las que ofrecían el servicio entre ambos países, pero desde el aeropuerto Joaquín Balaguer, al norte de Santo Domingo, y el Toussaint Louverture, en la capital haitiana, este último cerrado al tráfico internacional por razones de inseguridad.

Las compañías internacionales no han regresado al aeropuerto de la capital Toussaint Louverture.
Cabo Haitiano, en donde se ubica el aeropuerto desde donde aterrizan y despegan todos los vuelos comerciales internacionales, se ha mantenido libre del acoso de las poderosas bandas armadas que han sembrado la inseguridad a niveles sin precedentes en Puerto Príncipe y otras zonas del país.
Esta terminal es mucho más estable que el aeropuerto Toussaint Louverture de la capital haitiana, que, aunque formalmente abierto, opera de forma intermitente.
Para llegar a Cabo Haitiano, las personas de escasos recursos toman autobuses en los que arriesgan su vida en las carreteras nacionales controladas por las bandas armadas que extorsionan a los conductores.
Quienes disponen de más recursos utilizan vuelos privados en avión o helicóptero, a precios inaccesibles para la mayoría de la población.